Enséñale a ahorrar, una fortaleza para la vida

El valor del ahorro

Estamos ante un escenario de cambio. Un cambio profundo que más allá de la crisis global por la que transita el planeta en su conjunto -en términos económicos, políticos y sociales- terminará afectando principalmente a las nuevas generaciones.

El protagonista principal de esta película que estamos viviendo es, sin duda, la  falta de recursos que afecta a las familias y que se traduce en un cambio de modelo educativo para nuestros hijos y son precisamente ellos, los que deben acumular las herramientas para vivir bajo los nuevos preceptos por los que se regirá la sociedad.

Hemos pasado de una cultura en la que todo estaba al alcance de todos gracias al acceso al crédito y la rebelión de las generaciones formadas en entornos conservadores y autoritarios, a una cultura en la que el ahorro y la austeridad marcan las pautas de la supervivencia. Difícil transición y sin duda, difícil transmisión.

Así, los modelos educativos sufren también modificaciones, toda una lección para los que estamos ahora criando niños. No debemos olvidar que, durante muchos años, se impuso la cultura de la permisividad como modelo educativo. Un “darles todo” que no se circunscribe únicamente al aspecto material, sino también a lo que se conoce como “consentir” y permitir que hagan o tengan lo que en cada momento se les antoje.

El ahorro como sistema de aprendizaje

Resulta curioso y cuando menos sorprendente, comprobar cómo ahondando un poco en la definición intrínseca de conceptos como la responsabilidad y la constancia podemos llegar sin mucho esfuerzo a establecer que el ahorro es un gran sistema aliado con la formación de nuestros hijos.

El valor del dinero es para los niños algo efímero, no pueden dimensionar su importancia y el papel que la ausencia de éste puede ejercer en nuestras vidas.

Es fundamental por lo tanto, que partiendo de la responsabilidad con sus juguetes y objetos favoritos durante los primeros años, podamos llegar en hacerles entender la máxima “acto consecuencia”, una de las premisas básicas para comprender el concepto del ahorro en su acepción más global y extensa.

Este conocimiento y comprensión temprana del ahorro como forma de vida basada en el compromiso les dará una fortaleza especial para enfrentar cualquier escenario de cambio, adaptación o… crisis

El punto de partida es enseñar a nuestros hijos el valor del dinero y la fortaleza que supone crecer bajo la cultura de la responsabilidad como forma de ahorro. Debemos ser capaces de fomentar de forma equilibrada el mundo emocional y los actos realizados por compromiso, con el ahorro como forma de vida.

Lo fundamental no es no poderles decir nunca “lo siento no tengo dinero para comprar el juguete que quieres”, sino que por el contrario se les diga “lo siento, no tengo dinero para comprar el juguete que quieres, pero podemos reciclar dos o tres objetos que no se utilicen y crear tú y yo un juguete similar”. El niño aprenderá que el ahorro es importante pero que puede ser sustituido con herramientas, por lo que le estará dejando una herencia que sobrepasa los límites del dinero.

Consejos para enseñar a nuestros hijos a ahorrar

  • Predica con el ejemplo.
  • No temas a decir “no tengo dinero”.
  • Sustituye la falta de recursos materiales por recursos afectivos siempre que puedas, son éstos los que fomentan la autoestima y abre los canales de comunicación entre nuestros hijos y nosotros.
  • Explica a tus hijos las diferentes formas de vivir que existen en este momento y cuál es la que se ha adoptado en la unidad familiar.

Ejemplo:

Si tú le dices a un hijo: “mira, tu amigo del colegio tiene ese juguete porque su papá tiene más dinero”, le estarás transmitiendo una idea de sociedad sesgada, en la que las personas se discriminan por los recursos económicos que tengan y, aunque en cierto modo la vida sea así, no debemos olvidar que ellos se están formando, por lo que la autoestima es clave.

Pero si por el contrario le dices: “mira, tu amigo tiene ese juguete porque sus papás le pidieron dinero al banco por el que pagan una cantidad todos los meses, papá y yo pensamos que no queremos deberle nada al banco y que es mejor gastar sólo lo que tenemos, podemos sustituir la compra del juguete por un buen rato en familia elaborando uno”.

Con el segundo ejemplo el niño comienza a adquirir nociones de lo que es ahorrar, sin sensación de limitación, carencia o inferioridad.

Conclusiones: Ahorro, una gran fortaleza

Que nuestros hijos sepan el significado del dinero en nuestras vidas y lo necesario del mismo y que, a través de ese conocimiento, adquieran la responsabilidad de cuidar sus objetos preferidos, alimentarse correctamente, cuidar su entorno y fomentar su autocuidado, es el mejor proceso por el que pueden transitar mientras se desarrollan y cuando crezcan. La fortaleza de saberse con las herramientas necesarias para crecer ante cualquier escenario que se les presente, será sin duda, el mejor legado que podamos dejarles.

Foto: Fréderic de Villamil

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