El verano afecta a los niños con TDAH

Niños con TDHA

En el marco del Proyecto Pandah (Plan de Acción sobre Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, TDAH), puesto en marcha el año pasado por diferentes especialistas que tratan de abordar de forma multidisciplinar este trastorno, los expertos han lanzado un decálogo con recomendaciones especiales a sabiendas de que el verano afecta a los niños con TDAH. El cambio de hábitos y rutinas, la adaptación a nuevos horarios, entornos, actividades, etc., son cuestiones que se deben abordar a fin de que no se pierdan las pautas mantenidas durante todo el año.

Los cambios de rutina afectan a la actitud de los niños, un niño con TDAH sufre un aumento del problema, necesita más atención y muchos cuidados, es todo un desafío dejar al niño en manos de terceras personas, sean cuidadores, monitores de un campamento, etc. Los especialistas indican que el verano es para que los niños disfruten y se puedan sentir liberados de la presión del periodo escolar, es tiempo de disfrute pero también para la organización de actividades que contribuyan a que los pequeños puedan aprender a controlar su movimiento. Recordemos que un niño con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad tiene un mayor nivel de impulsividad, inatención e hiperactividad, se distraen fácilmente y les cuesta mucho quedarse quietos, en resumidas cuentas, les cuesta mucho controlar su comportamiento.

En el decálogo para niños con TDAH que han preparado los expertos, se ofrecen consejos y recomendaciones de interés para que los niños aprendan a seguir un orden a pesar del juego, evitar aquellas situaciones descontroladas, desarrollar un plan con actividades para mantener ocupados a los niñoa, así como las diferentes actividades que se pueden realizar en verano y que resultarán de gran ayuda para padres e hijos. Siguiendo estas recomendaciones, los niños con TDAH podrán disfrutar del verano de forma saludable, a continuación os transcribimos los consejos ofrecidos por el grupo de especialistas:

Recomendaciones a los padres

Estructurar el tiempo
El Dr. César Soutullo, coordinador del proyecto Pandah y director de la Unidad de Psiquiatría Infantil y Adolescente de la Clínica Universidad de Navarra aconseja: “Es importante que el niño no pierda la organización de horarios que tiene durante el año. El tiempo sin estructurar, o cambios de planes cada día es realmente perjudicial”. Aunque no sea tan estricta como durante el curso escolar, la rutina diaria es esencial. “Muchas veces el problema radica en que los padres también estamos cansados de todo el curso escolar y del invierno, nos relajamos y no llegamos a seguir unas pautas ni orden durante las vacaciones”, añade Trinidad Bonet, psicóloga y miembro del comité científico de Pandah.

Prevenir y organizar
Para evitar situaciones peligrosas para niños con TDAH, es mejor prevenir y organizar a priori actividades que les mantengan ocupados y haciendo cosas interesantes, en vez de esperar que ellos se regulen solos.

Evitar situaciones descontroladas
“Lo principal es evitar situaciones donde la impulsividad inherente al TDAH pueda tener consecuencias negativas. Por ejemplo: si se aleja de los padres en una playa con mucha gente, o en un centro comercial y se pierde, es importante que pueda tener un sitio localizado (el puesto del socorrista, la fuente del centro del paseo…), les ayuda mucho tener un plan. También es importante que se aprenda nuestro móvil, o apuntárselo en la mano”, comenta el doctor César Soutullo.

Aprender a seguir órdenes jugando
“A los niños se les puede motivar con actividades donde ellos puedan participar. Por ejemplo, si se hace una barbacoa, pueden ayudar a recoger leña, o ayudar en el jardín”, recomienda el Dr. Soutullo. El niño además aprende a seguir órdenes, pero de una forma lúdica y amena. Trinidad Bonet explica: “Estos niños están cansados de recibir órdenes y por eso son muy sensibles a ellas. Si se plantean como un juego, aceptan y de esta manera se llega a conseguir que aprendan a cumplir lo que les pedimos”.

Además, advierte el Dr. Soutullo: “es importante tener en cuenta que al relajarse los horarios, los niños pueden pasar más tiempo sin comer o beber, por lo que hay que darles cosas como zumos, fruta, o algo de comida en mitad de sus juegos. También es importante dosificar los periodos de juego, porque ellos no se van a saber moderar por sí solos”.

La importancia de mantener la medicación
“La medicación en general debe mantenerse también en verano, porque les ayuda en su maduración cerebral, a comprender mejor las normas, reducir el negativismo y facilita que los pocos deberes de verano que puedan tener no se conviertan en una losa para los niños, que les acarreen castigos, por no hacerlos a tiempo. En el caso de niños que tienen efectos secundarios intensos, como apetito muy bajo con pérdida de peso, o retraso del crecimiento, es razonable parar durante un tiempo el tratamiento, siempre que esto no produzca el retorno de síntomas de TDAH que interfieran mucho con la vida diaria del niño”, aclara César Soutullo, psiquiatra infantil.

Actividades para el verano

Campamentos de verano
Los campamentos deportivos con actividades organizadas y preferiblemente no académicas, pueden motivarle y hacerle ver que aunque no haya ido bien el colegio, en deporte, actividades artísticas, musicales puede ser de los mejores del grupo. “A la hora de elegir un campamento”, comenta Trinidad Bonet, “todo niño con TDAH tiene una destreza diferente: hay niños que juegan muy bien al fútbol, les encanta escalar, los malabares, el riesgo, o son verdaderos payasos. El verano es un buen momento para que ese niño desarrolle esa habilidad que quizá durante el curso no haya podido practicar. Existen campamentos específicos para niños con TDAH que en momentos puntuales, por edad, gravedad, síntomas asociados pueden ser muy útiles”.

Juegos que ayudan
Los niños con TDAH pueden ser muy impulsivos y es bueno que aprendan a seguir órdenes y reglas de una forma relajada y a través de los juegos. La psicóloga Bonet explica “Hay juegos que ayudan a estarse quieto, como “andar como si fuéramos tortugas” o jugar a ver quién es el primero que parpadea. Para seguir órdenes, podemos probar con “Simón dice” o “eres mi sombra”, muy beneficiosos.

Cumplir objetivos
Bonet aconseja: “Es bueno plantearle pequeños retos para que pueda ir cumpliendo. Uno de los objetos que pueden ayudar con esto son los relojes de arena o cronómetros”. Así, cuando el niño consiga sus objetivos, se sentirá motivado y le animará a plantearse retos mayores.

Juegos de montaje
En palabras de Trinidad Bonet: “En niños pequeños, hay que animarles a realizar juegos de montaje por piezas, sencillos y que no lleve más de 10 minutos. Los mayores, de 8 o 9 años, pueden retarse a montar algo que les lleve no más de dos tardes. De esta manera se marcan objetivos, se concentran en algo que les gusta, y reciben un premio después: un juguete nuevo”.

Recetas de cocina
Cocinar es una buena forma de aprender a seguir las reglas, ya que en esta ocasión el hecho de seguir los pasos de las recetas adecuadamente se traduce en un resultado bueno, como es el poder disfrutar de un helado o un postre. Si las reglas no se cumplen, el postre no sale o está malo. “El niño toma el mando ya que decide qué postre o comida se hace. Se pueden ir alternando los días en los que los padres leen las instrucciones y en los que es el niño el que toma el papel de madre/padre y manda qué es lo que hay que hacer en cada paso. De esta manera, el niño toma las riendas y puede por fin dar órdenes”, comenta la psicóloga, miembro del Proyecto Pandah.

Vía | Medicina 21
Foto | Energy Wave

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