El control de esfínteres

El control de esfínteres llega en el momento en el que, bien por decisión propia o bien por la de los padres o tutores, el niño es capaz de controlar cuándo y dónde hacer sus necesidades. Él solito y sin la ayuda del pañal. Deberíamos puntualizar algo antes que nada. Todos los niños a una cierta edad, antes o después, y a no ser que haya algún problema funcional que se lo impida, acabarán caminando solitos, comiendo sólido, durmiendo solos, quitándose el pañal, etc.

Entonces, ¿Qué es lo que  le lleva a muchos padres a intervenir en ese proceso de maduración tan importante en la vida de un niño? ¿Por qué nos empeñamos en interferir en sus procesos y no les dejamos madurar libremente? En el control de esfínteres no hay una regla general que sea buena para todos, ya que cada niño es un mundo diferente y sólo los padres, que conocen bien a sus hijos, podrán valorar qué técnicas usar para que aprendan a controlarse sin el pañal y el momento en el que hay que empezar a probar.

Durante el proceso, el niño debe contar con el apoyo y la paciencia de los padres.

Independientemente de la técnica que usemos, es imprescindible que ésta no sea agresiva: no hay que reñir a los niños si se hacen sus cosas encima, ni hacerlos sentir mal y mucho menos ridiculizarlos; tampoco es bueno quitarles demasiado pronto el pañal. Todo esto podría llevar a que posteriormente, una vez aprendido el control de esfínteres, puedan volver a tener problemas de pérdidas.

Hay que puntualizar que el pañal nocturno no tiene porque ir ligado al diurno. Es decir, aunque le hayamos quitado el pañal de día y haya aprendido a hacer sus cosas sin pañal, por la noche no pasa lo mismo. Pueden pasar meses hasta que el pequeño aprenda a controlarse de noche mientras duerme. Es necesario que, cuando decidamos quitarle el pañal de noche porque veamos que lleva unas cuantas veladas sin mojarlo, hablemos con él. El pequeño debe ser consciente de qué vamos a hacer, de que va a dormir sin pañal, y debe estar de acuerdo con ello. De esa manera le facilitaremos ese control nocturno, que es el que más tiempo se tarda en aprender.

Consejos de cómo quitar el pañal encontraremos muchos. Como, por ejemplo, esperar al verano o no dejar que beba mucho de noche para que no se haga pipí. Pero lo que está claro es que lo que los niños necesitan de los padres es amor y paciencia y que se respeten sus ritmos de maduración. Necesitan crecer sin amenazas, ni comparaciones, ni prisas.

Foto por zoetnet en Flickr

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