El cerumen en los oídos de los niños

Es importante que los padres conozcan los procedimientos adecuados para limpiar los oídos de los niños. Los expertos explican que es importante saber qué es el cerumen, cuándo representa un problema, y entre otras cosas, que nunca hay que esforzarse al máximo para intentar retirar toda la cera del óido

Cerumen

La Academia Americana de Cirugía ha dado a conocer unas nuevas directrices sobre el diagnóstico y el tratamiento del cerumen, así como información de gran importancia para una correcta salud de los oídos. Es interesante tener en cuenta estas directrices, ya que muchos padres se esfuerzan por eliminar todo lo posible el cerumen de los oídos de sus hijos, algo que puede provocar daños. La razón de esta conducta es la creencia de que el cerumen es el resultado de la falta de higiene auditiva, lo que conduce a hábitos de salud que son inseguros y de alto riesgo.

El cerumen es una sustancia natural que el organismo produce para limpiar y proteger los oídos, se trata de un agente limpiador con el que se garantiza una correcta salud del oído, protege del polvo, de la suciedad y de pequeñas partículas que se adhieren a las paredes internas del oído. La masticación y la piel que crece en el interior del canal auditivo favorecen que el cerumen salga al exterior, siendo eliminado de forma natural al bañarse y limpiarse las orejas. Por ello, es importante saber gestionar el cerumen en los oídos de los niños para evitar que puedan sufrir posibles complicaciones en la salud auditiva.

En ocasiones, este proceso de auto-limpieza puede no funcionar correctamente, dando lugar a una acumulación de cera en los oídos, lo que provoca un bloqueo parcial del canal auditivo. Según los expertos, este es un problema que sufren uno de cada diez niños, provocando problemas como la pérdida de audición, tener zumbidos en los oídos, dolor de oído o de cabeza, etc. En este caso, es el pediatra el que debe realizar un diagnóstico y proporcionar el tratamiento adecuado a seguir para eliminar los tapones de cera.

Algunos padres se esmeran en limpiar los oídos de sus niños utilizando bastoncitos de algodón u otros remedios procedentes de las creencias populares, intentar eliminar el cerumen con estos métodos no hace más que causar problemas, ya que parte de esta cera (que no se ve a simple vista) se empuja hacia el interior del canal auditivo, pudiendo provocar daños de carácter temporal o permanentes en el conducto del oído y la membrana del tímpano.

Los expertos recomiendan seguir las nuevas directrices para garantizar una correcta salud auditiva, no limpiar los oídos de forma excesiva, ya que puede provocar irritaciones, infecciones y crear tapones de cera. No utilizar palillos de algodón u otros objetos que puedan ser introducidos por el canal auditivo para limpiar los oídos, tampoco se deben utilizar las denominadas velas de oído, muchos estudios demuestran que pueden ocasionar quemaduras, bloqueos en el canal auditivo, infecciones al oído y perforaciones al tímpano.

Es necesario consultar a los médicos a la hora de tratar los tapones de cera, ya que éstos se pueden formar por diferentes motivos y es necesario diagnosticar el origen del problema. Un dolor de oído, tener secreciones o sangrado, no implica que la causa sea compactación del cerumen, el origen de estos problemas pueden ser muchos otros.

Esta nueva guía y sus directrices tienen el cometido de ayudar a gestionar correctamente la salud de los oídos a padres y profesionales, merece la pena dar un vistazo a la información que brinda, para que los padres tengan más claro qué es el cerumen, cuál es su finalidad, o cómo se debe eliminar, entre otras cuestiones, siguiendo las recomendaciones garantizaremos una correcta salud auditiva de los niños. A través de este enlace podréis conocer más detalles sobre las nuevas recomendaciones para la gestión del cerumen.

Foto | PACAF

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