Disfraces de Halloween, deficiencias y peligros

Halloween 2011

En el Portal del Consumidor de Madrid nos hacen una serie de recomendaciones sobre los disfraces de Halloween para niños, como cada año se advierte sobre las deficiencias y peligros que pueden encerrar. Es muy importante que todos los productos que se adquieran para disfrazar al niño cumplan la normativa de seguridad, por ello será interesante que los padres supervisen una serie de características de los disfraces.

Aunque en algunas ocasiones las inspecciones y los mecanismos de supervisión de los productos logran que estos no se comercialicen, en muchas ocasiones se producen irregularidades y los disfraces de Halloween con posibles riesgos salen a la venta. A continuación os transcribimos las normas que los disfraces y otros complementos deben cumplir:

Mostrar de forma legible y en castellano esta información en su etiquetado o envase:

o Marcado CE.

o Nombre, razón social o marca y domicilio del fabricante o del responsable.

o Número de lote, serie o modelo.

o Indicación que diga “Conservar los datos del etiquetado”.

o Advertencias para evitar cualquier tipo de riesgo.

o La advertencia “No indicado para menores de 36 meses”, si es inadecuado para niños de esa edad, y una breve explicación del peligro que conllevaría.

o Rango de edad para su uso.

o Instrucciones de uso, si son necesarias.

o Al tratarse, en su mayoría, de prendas de vestir, deben cumplir con los requisitos que establece la legislación para vestimenta infantil y mostrar en el etiquetado el número de registro industrial (en el caso de prendas fabricadas en España), la composición del producto y recomendaciones de lavado y conservación.

o No contener piezas pequeñas que se puedan desprender y ser ingeridas por el niño.

o No tener puntas o bordes cortantes.

o Estar fabricados con materiales resistentes al fuego, como el nailon o el poliéster, o poco inflamables (que la llama no se propague). En este último caso, deben llevar la advertencia: “Atención, mantener lejos del fuego”.

o Si algún complemento lleva pilas, estas deben estar suficientemente protegidas, en un espacio al que solo se pueda acceder con ayuda de una herramienta.

o No contener sustancias que puedan explotar o materiales que puedan suponer un peligro para la salud, como el PVC o ciertas cantidades de plomo, bario, cadmio…, que se pueden consultar en el Real Decreto 880/1990 (Anexo II; Riesgos particulares: Propiedades químicas).

o Las máscaras deben disponer de una ventilación adecuada, con orificios de un tamaño suficiente que permitan la entrada de aire. Además, deben llevar la advertencia: “Este juguete no ofrece protección”.

o Las pelucas no deben tener un pelo excesivamente largo para evitar posibles riesgos de inflamabilidad.

o La vestimenta no puede llevar cordeles ni cordones en la zona de la capucha y cuello, para evitar que el niño se pueda enredar con ellos. Si los llevan en alguna otra zona, y con el fin de evitar este mismo peligro, tienen que estar asegurados, para que no se puedan extraer, y no deben exceder de una longitud máxima.

o Si el disfraz lleva flechas o algún artículo con ventosas, hay que comprobar que estas no se desprendan.

Si además quieres conocer los productos que han sido catalogados como peligrosos por incumplir algunos de los puntos mencionados, será interesante acceder a este apartado en el que nos muestran los complementos y disfraces que incumplen la normativa. Con este consejo para evitar comprar disfraces de Halloween deficientes, garantizaremos una Noche de Brujas divertida y sin contratiempos.

Foto | Juhansonin

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