¿Cuántas personas ayudarían a un niño perdido en un centro comercial?

En el Reino Unido han realizado un curioso experimento para comprobar cuántos adultos ayudarían a unos niños pequeños perdidos en un centro comercial, de un grupo de más de 600 personas, sólo una se preocupó al ver a una niña pequeña asustada y sola.

Solidaridad con los niños

En el Reino Unido se ha llevado a cabo un experimento por parte de la NSPCC, organización que vela y protege los intereses de los niños, con el propósito de descubrir cuántas personas ayudarían a un niño perdido en un centro comercial. Los responsables de esta investigación querían tener una ideal del grado de solidaridad de los habitantes del Reino Unido, las cifras no dejan lugar a dudas, la indiferencia aplasta brutalmente y muchas personas evitan ayudar a los menores en esa situación.

En este trabajo, dos niñas de cinco y siete años fingían haberse perdido en el centro comercial, una cámara oculta registró todo lo que aconteció en este experimento social. Las dos pequeñas se mostraban desesperadas, aferradas a su muñeco y deseando encontrar a sus padres. La mayoría de las personas se mostraron indiferentes ante el drama, en una hora en la que pasaron cientos de visitantes del centro, tan sólo una persona mayor mostró interés y se preocupó por las pequeñas, el resto (más de 600 personas) ignoraron por completo a las niñas. ¿Qué le ocurre a la sociedad?, ¿cómo puede mostrar tanta indiferencia?

La madre de las niñas estuvo presente en todo momento vigilando que todo el experimento se desarrollara correctamente, se sorprendió mucho al ver como parejas, padres y otras personas pasaban al lado de las niñas con una notable indiferencia, incluso las evitaban apartándose de ellas. Nadie, salvo la persona mayor antes mencionada, se preocupó por ellas para saber qué les había ocurrido y si necesitaban ayuda.

El experimento se desarrolló en el Centro Comercial Victoria Place de Londres, al lado de la estación de ferrocarriles Victoria de la ciudad. Las pequeñas Maya y Uma realizaron una gran representación, mostrándose perfectamente asustadas y vulnerables. A 25 metros se situaban las cámaras ocultas de vigilancia, decenas de personas pasaban al lado de ellas como si fueran invisibles, incluso una madre con su cochecito hizo maniobras para no cruzarse en el camino de las pequeñas. Un grupo de mujeres cargadas con maletas también hizo maniobras para evitarlas, parece que la tónica dominante era ignorar por completo el problema de las niñas perdidas.

Ocurrió lo mismo con la niña de siete años y con la niña de cinco años, esta última se puso de rodillas en el suelo, se chupaba el dedo y su cara expresaba tristeza y temor, miraba a quienes pasaban intentando llamar la atención de los transeúntes, pero era invisible. Sólo una jubilada de setenta años de edad se preocupó, primero se fijó en la niña y pasó de largo, pero rápidamente volvió sobre sus pasos para averiguar qué le ocurría. El experimento ha sorprendido a quienes lo pusieron en marcha, es realmente sorprendente que pasaran más de 600 personas y sólo una se preocupara al ver a una niña sola y desvalida.

Se barajan varios motivos por este comportamiento, que no se dieron cuenta de la situación, indiferencia y falta de empatía, miedo… En este último caso se apunta que debe ser más importante preocuparse por el bienestar de un niño que por ser etiquetado como un desconocido que trata de captar la atención de unos niños, no se sabe con qué fines. La organización considera muy importante hacer llegar un mensaje a los adultos, tienen la responsabilidad de proteger a los niños y esta debe ser una preocupación que prevalezca sobre otras muchas de carácter personal, como por ejemplo el miedo a que sean considerados pedófilos.

Este hecho es inconcebible en una sociedad civilizada, los investigadores creen que posiblemente muchas personas se habrían parado a socorrer a los niños, pero existen muchos temores que lo impiden, temores que pueden ayudar a que un pedófilo pueda llevarse secuestrado a un niño pequeño aprovechándose de esa indiferencia, falta de empatía y falta de solidaridad son las razones predominantes. Sería interesante llevar a cabo un experimento similar en nuestro país, ¿serían los resultados similares?, o por el contrario, ¿muchas más personas se preocuparían por la situación de los niños?

Os recomendamos leer la historia completa a través de este artículo de Daily Mail, en él se muestra una sociedad bastante lamentable.

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