Creencias y reacciones emocionales de los niños están alteradas por la publicidad alimentaria

Una nueva investigación pone al descubierto que las empresas alimentarias no cumplen sus promesas y siguen promocionando de forma intensiva entre los niños, los alimentos considerados poco saludables. Como resultado de las acciones publicitarias y las estrategias de marketing, las creencias y reacciones emocionales de los niños se ven alteradas.

Publicidad alimentaria

Un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad de California concluye que los anuncios alimentarios y otras acciones del marketing publicitario pueden tener efectos importantes en la cognición, las emociones y el comportamiento de los niños, fomentando en ellos el consumo de productos poco saludables.

Los hallazgos realizados pueden arrojar luz sobre los factores que influyen en las decisiones nutricionales de las personas y especialmente de la infancia, algo importante teniendo en cuenta que la obesidad infantil se ha multiplicado por cuatro durante los últimos 30 años. Los expertos realizaron una revisión de la literatura existente sobre las acciones publicitarias y las estrategias de marketing para evaluar el modo en el que han podido afectar a la salud de los consumidores, prestando especial atención a cómo los niños respondieron a la publicidad alimentaria y al etiquetado de los productos. Los expertos también examinaron las diferencias individuales de la respuesta de los consumidores a estas acciones publicitarias.

Según los resultados, en un primer estudio se determinó que las promociones de alimentos que se acompañan con juguetes provocan un incremento en el número de niños que los eligen. Un segundo estudio encontró que los personajes infantiles que aparecen en los envases alimentarios provocan que los niños aumenten la ingesta de éstos, incrementando el riesgo de sufrir sobrepeso y obesidad. El lenguaje utilizado en la comunicación hacia los niños sobre la importancia de llevar una dieta sana y equilibrada es importante, parece que es más eficaz que los mensajes hablen de beneficios positivos que de aspectos negativos de los alimentos poco saludables.

Evidentemente la respuesta a la publicidad depende de diversos factores, en el caso de los alimentos saludables se puede llevar a cabo una estrategia general que permita diseñar los mensajes y el modo en el que se dirigen a los niños y a los consumidores en general para que sean más efectivos. Los investigadores se hacen eco de que las empresas alimentarias se han comprometido a realizar cambios en la forma en la que anuncian los productos dirigidos al público infantil, pero lamentablemente se continúan anunciando los alimentos poco saludables contantemente, algo que dificulta la lucha contra el sobrepeso y la obesidad. No es de extrañar que las creencias y reacciones emocionales de los niños, estén alteradas por la publicidad alimentaria.

El 90% de los alimentos que se anuncian y están dirigidos a los niños no cumplen con los estándares nutricionales, el estudio muestra que las promesas y las supuestas acciones de la industria alimentaria para mejorar la alimentación de los niños, es papel mojado. Quizá va siendo hora de que la legislación comunitaria realice cambios profundos, obligar a la reformulación de los alimentos, vetar la publicidad de alimentos poco saludables, introducir impuestos en los productos con exceso de azúcar o sal, estudiar los mensajes publicitarios que acompañan a los alimentos saludables para que sean más eficaces, introducir la asignatura de nutrición de forma obligatoria en las escuelas, etc.

Lo cierto es que este estudio no hace más que ratificar lo que estudios anteriores han puesto de manifiesto, recordemos que hace unos meses, la organización de defensa del consumidor Foodwatch denunciaba que hasta un 90% de los productos dirigidos a los menores de 12 años no cumplen con los estándares nutricionales con los que se comprometieron las empresas de alimentación. Como información complementaria, merece la pena retomar la lectura de este post en el que hablábamos de una investigación que mostraba que los niños de Escocia veían demasiada publicidad de fast food y esto se traducía en un incremento significativo del volumen de ventas de alimentos y bebidas poco saludables.

Podéis conocer más detalles de la investigación a través de este artículo publicado en Current Opinion in Psychology.

Foto | frankieleon

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