Constipación crónica infantil

En los últimos tiempos se ha demostrado que en los últimos años aparentemente ha crecido de manera notable los problemas de constipación en los niños, la constipación crónica que es la dificultad para eliminar la materia fecal del organismo afecta la vida de muchos niños, siendo funcional en el 95% de los casos, es decir, sin causa orgánica demostrable, mientras que solamente el 5% de los niños que lo tienen es por causas orgánicas o congénitas.

El aumento de los casos de constipación infantil se podría deber, entre otros causas a un menor consumo evidente de fibra en la dieta de los niños y a un estilo de vida mucho más sedentario y menos sano. Se puede definir a un niño como constipado cuando presenta una disminución concreta en el ritmo y frecuencia de sus deposiciones fecales o si al defecar siente dolor y presenta heces duras o voluminosas, siendo todo el proceso de ir al baño algo bastante incómodo para el pequeño afectado.

En muchas ocasiones la constipación puede venir acompañada de cuadros de incontinencia fecal, que se refiere al escape tanto voluntario como involuntario de heces, en niños mayores a los cuatro años de edad. Si bien en ocasiones se trata de constipaciones pasajeras causadas por un factor influyente, son muchos los niños que viven con esto de forma casi permanente, luego de los 3 años por lo general ya se puede diagnosticar a un niño como retenedor crónico, algo que lo afecta a nivel físico como emocional ya que determina su comportamiento, por lo general son niños aislados y solitarios, incómodos con su cuerpo se sientan en rincones con las piernas entrecruzadas para evitar defecarse o por el dolor de su vientre.

En determinados casos se puede estar frente a una retención voluntaria, ya que por diversas cuestiones los niños evitan ir al baño inclusive cuando sienten la necesidad, por eso es importante determinar el tipo de constipación que tiene cada niño para involucrarlo en un tratamiento. para esto un grupo de expertos ha desarrollado el “Consenso de París” un criterio para determinar el tipo de constipación, así pues se la denomina crónica cuando hay algunos de los siguientes síntomas: menos de 3 deposiciones por semana durante más de 8 semanas, heces abundantes en zona rectal o masa abdominal palpable, episodios de incontinencia fecal por semana, obstrucciones en el inodoro, defecación dolorosa, conducta retentiva.

En la vida de los niños hay etapas clave para casos de constipación como por ejemplo el cambio de la lactancia materna a la leche de fórmula, comenzar a comer alimentos sólidos, dejar el pañal o llegar a la edad escolar. En la mayoría de los casos los niños que retienen luego defecan con dolor heces duras y grandes que pueden fisurar el ano, por lo que eso genera un circulo vicioso aun mayor y retienen aun más sus deposiciones por miedo al dolor que experimentan al ir al baño.

Cuando el niño comience a tener problemas con ir al baño es necesario un buen diagnóstico, para eso se le debe interrogar y realizarle un cuidadoso examen físico para determinar si se trata o no de una causa orgánica y someter al niño a la medida terapéutica necesaria para su caso, ya que se debe adaptar al grado y severidad de la constipación y a la existencia o no de los casos de incontinencia fecal.

Vía | Clarín
Foto | matiasjajaja

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