Consejos para prevenir la obesidad infantil

Siguiendo unos simples consejos, podremos reducir el riesgo de sobrepeso y obesidad en los niños, lo único que se necesita es constancia y dar ejemplo a los niños.

Prevención obesidad

La obesidad es un problema que se consideraba la epidemia del siglo XXI, pero ha alcanzado tales proporciones que ahora se le denomina pandemia, o lo que es igual, una enfermedad que afecta a todo el mundo, de ahí que la OMS (Organización Mundial de la Salud) haya cambiado la descriptiva otorgada a la obesidad. Lamentablemente el índice de sobrepeso y obesidad se incrementa año tras año y especialmente afecta a los niños, se llevan a cabo campañas y diversas iniciativas que no logran atajar su avance, es un problema muy arraigado que requiere especial atención por parte de la sociedad, los Gobiernos, las instituciones sanitarias, lamentablemente todavía no se le presta la atención necesaria, poniendo en riesgo la calidad de vida de los niños en un futuro. Recordemos que en el caso de España, más del 28% de los niños españoles sufre sobrepeso u obesidad.

Como padres responsables preocupados por la calidad de vida de nuestros hijos, podemos adoptar unos consejos para prevenir la obesidad infantil, no son consejos complejos, simplemente se deben adoptar como filosofía de vida y con ello lograremos reducir significativamente el riesgo de que los niños sufran sobrepeso y obesidad. Son pequeños cambios pero con resultados significativos, adaptados de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), un organismo cuyo propósito es promover la salud y la calidad de vida con la prevención y el control de enfermedades, a través de este enlace podéis conocer más detalles al respecto.

Vamos con los consejos a seguir para prevenir la obesidad de los niños:

Servicio de raciones de comida adecuadas para la edad de los niños, la comida debe servirse en platos que no sean grandes, recordemos que para ayudar a los adultos a controlar el peso se recomienda que los platos sean pequeños y así se come de forma más equilibrada. Disponer de variedad de alimentos en la despensa, sobre todo alimentos frescos y saludables, frutas, verduras, hortalizas, pasta, cereales, etc. No tener una despensa donde abunde la bollería o los productos ricos en grasas o azúcares contribuye a reducir su ingesta, además se evitan las tentaciones que puedan tener los niños.

Los refrescos azucarados deben evitarse, del mismo modo se deben evitar los zumos preparados, acostumbrar a los niños a que disfruten del agua ya que es la mejor bebida para hidratarse y aliviar la sed. Pero tampoco es bueno privar a los niños, refrescos, bollería, chucherías, etc., consumidos de forma esporádica no afectarán al organismo si se cumplen los consejos enunciados.

Los productos lácteos deben ser bajos en grasas, es necesario limitar el consumo de carnes y derivados cárnicos, en su lugar es preferible alimentarse con productos que aportan igualmente los nutrientes necesarios para gozar de un buen estado de salud, pescado, legumbres y frutos secos son una alternativa ideal.

La actividad física no puede faltar, es necesario que los niños hagan ejercicio físico de forma regular, los especialistas recomiendan que los padres realicen deporte junto a sus hijos, ya que estos suelen imitar lo que hacen los mayores, recordemos que este consejo se aplica en muchas áreas, como por ejemplo la lectura.

Controlar el tiempo que los niños dedican al ocio y juegos que promueven el sedentarismo, videoconsolas, televisión, etc., en definitiva, de todos estos consejos ya hemos hablado largo y tendido en varias ocasiones, aquí se exponen de una forma muy resumida y escueta, pero podréis encontrar información completa utilizando el buscador de Pequelia.

Vía | Consumer
Foto | Ivoryelephantphoto graphy

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