Conocer al amigo imaginario del niño

No son pocos los niños que a partir de cierta edad comienzan a compartir su vida con un amigo muy especial que solo ellos pueden ver, se trata de los famosos amigos imaginarios que a muchos padres preocupan, pero lo cierto es que hay que familiarizarse con el asunto y no asustarse dado que es una proyección de causa y efecto del pequeño que luego supera con el tiempo.

Será llamativo en principio ser capaces de reconocer que ese individuo imposible de ver es dueño de una gran cantidad de características únicas, todas ellas inventadas por el niño que lo ha creado, su amigo tiene una personalidad, gustos propios, preferencias y será de suma importancia respetarlo durante el tiempo en el que se incluya como un miembro más de la familia.

Los especialistas afirman que los amigos imaginarios aparecen mayormente para compañía de aquellos niños solitarios que tienen problemas para sociabilizar o en casos de hijos únicos, donde se ven casi obligados a compartir su vida con alguien parecido a ellos, alguien con quien jugar, compartir, comer y aprender, para no sentirse solos en el bello pero complicado período de la infancia.

El fenómeno se presenta en la mayoría de los casos a partir de los dos años de edad, es algo totalmente natural, pero llegado el caso de que la presencia se prolongue más allá del inicio de la primaria, cuando el niño por fin puede tener amiguitos reales, se está frente a un alerta que hay que tratar dado que es la prueba de que algo no anda bien por lo que en esos casos lo mejor es que el niño empiece terapia para poder superarlo.

En ocasiones puede ocurrir que el amigo imaginario de buenas a primeras se convierte en una especie de enemigo del propio niño que lo ha creado, un rival o contrincante, en éste caso hay que prestar atención ya que significa que el niño está proyectando sus propias agresiones en su par imaginario, las cuales pueden venir de situaciones familiares difíciles, de disgustos o frustraciones personales. Se trata de un llamado de atención que invita a los padres al diálogo, a usar a ese ser invisible en pos de conocer mejor al pequeño y entender sus ideas y necesidades.

Si el niño que se inventa un amigo imaginario tiene hermanos pero aún prefiere pasar tiempo hablando y jugando a solas hay que considerar que los hermanos quizás no estén cubriendo el papel del juego que el pequeño está necesitando, por lo que hay que considerar si se están generando situaciones que dan pié al celo entre hermanos, o si el hermanito tiene algún impedimento para jugar.

Entrar en el juego del niño y compartir o no lo cotidiano con su ser amigo, es puramente decisión de los padres, lo cierto es que en ningún caso es recomendable ir en contra de ésta manifestación ya que se estará frustrando la capacidad imaginativa del pequeño cortándoles de forma brusca la ilusión cuando en todo caso no se trata de nada malo para nadie y que irá quedando en el pasado a medida que el niño comience a aprender a comunicarse con otros pares y desarrolle amistades reales.

Vía | Viví plena
Foto | La Gaceta

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...