Conclusiones y recomendaciones sobre problemas ortopédicos infantiles

Problemas ortopédicos infantiles

En el presente informe especial sobre los problemas ortopédicos infantiles más frecuentes, hemos repasado las causas y los tratamientos que suelen utilizarse para corregir diversas alteraciones o trastornos relacionados a diferentes zonas del cuerpo de nuestros hijos.

Tengamos en cuenta que los primeros años de vida de los niños son fundamentales para su desarrollo físico, por lo cual es importante que nos mantengamos alertas ante posibles cambios o frente a la manifestación de dificultades para su movilidad.

En definitiva, como cualquier otro trastorno, las alteraciones físicas pueden provocar retraso en la evolución psicomotriz del niño, e incluso en algunos casos de enfermedades severas ocasionar graves inconvenientes en su vida adolescente y adulta.

Es por ello, que a continuación te acercamos algunas pautas para tener en cuenta, que nos permitirán conocer si nuestro hijo padece de algún tipo de alteración física que requiera tratamiento ortopédico.

En principio, es importante destacar que en la mayoría de los casos, los niños de hasta dos años de edad suelen caminar manteniendo los pies hacia afuera. Esto no necesariamente representa la existencia de un problema, ya que el pequeño adopta esa postura para lograr mayor equilibrio al andar.

La consulta médica debe realizarse en el caso en que el niño que camina con los pies hacia afuera manifieste además dolor y presente sus pies rígidos y con escasa flexibilidad.

Otro de los puntos a tener en cuenta es que es frecuente que los niños de hasta cuatro años de edad presenten un arco plantar disminuido, lo que no significa que posea un trastorno que deba ser tratado, ya que por lo general se trata del llamado pie plano flexible o fisiológico, el cual no requiere ninguna terapia específica. Sólo debe realizarse al consulta médica al respecto, cuando el niño manifieste dolor.

El llamado síndrome Genu varo suele ser habitual durante los dos primeros años de vida del bebé, ya que los niños suelen colocar las piernas arqueadas para lograr mayor estabilidad al andar, alteración que suele corregirse luego de los primeros tiempos de desarrollo.

En el caso en que el niño demuestre una persistencia de dicho trastorno, más allá de los dos años de edad, es necesario realizar la consulta médica para acceder a un diagnóstico acertado sobre la afección.

Para concluir, es importante mencionar que si notamos que nuestro hijo presenta una curvatura en la espalda, o bien sus hombros y escápulas no se hallan a la misma altura, es sumamente necesario consultar al pediatra para evaluar si el pequeño padece de Escoliosis o alguna afección similar que requiera terapia de ejercicios o tratamiento ortopédico.

Vía | Urgencias Pediatría
Foto | Scott Smith Photography

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