Cómo saber si mi bebé duerme mal

Aprende las principales causas por las que el bebé duerme mal, y cómo evitarlas

Cómo saber si mi bebé duerme mal

Una de las principales preocupaciones que compartimos muchos padres es la de si nuestros bebés duermen mal. Varios estudios recientes han determinado que el 30% de los niños padecen alguna alteración del sueño. Existen diversos trastornos: ronquido primario, pesadillas, enuresis, somniloquia, etc.

Dormir mal tiene consecuencias negativas en el rendimiento escolar y el estado de ánimo de los más pequeños, por lo que debemos diagnosticar el problema y establecer el tratamiento más oportuno.

¿Cuántas horas deben dormir los bebés y niños?

Lo primero que debemos conocer los padres es la cantidad de horas que deben dormir los bebés y niños. Los recién nacidos duermen alrededor de 16 horas diarias. Entre los tres y los doce meses de vida, se reduce ligeramente, hasta las 15 horas. Una vez los bebés cumplen el año de vida, y hasta los dos años, deben dormir 14 horas al día. Entre los dos y los cinco años, se recomienda que sean 13 horas. A partir de los 5, con 10 horas diarias de sueño es suficiente. Y, desde los 14 años, dormir 9 horas es lo aconsejable.

Causas principales en bebés y niños que duermen mal

Hay una serie de causas por las que los bebés y niños pueden dormir mal. Muchas madres malinterpretamos lo que significa la alimentación a demanda. Creemos que se refiere a alimentar a nuestros hijos cada vez que lloran. De este modo, su organismo se acostumbra a recibir pequeñas cantidades de comida de forma frecuente. Pues bien, en estos casos, los bebés suelen pedir comer constantemente durante la noche por el simple hecho de acercarse a su madre.

Además, si el último recuerdo que tienen los más pequeños antes de irse a dormir es comer, es posible que se acostumbren a ello. Por lo tanto, tenemos que evitar amamantar a los bebés para dormir.

Acunar a los niños para que se duerman está bien. Sin embargo, en ocasiones continuamos acunándoles hasta que se quedan dormidos. No es una buena idea porque se quedan dormidos fuera de su cama o de su cuna, de modo que no las asocian con el sueño.

El comportamiento que muestran muchos bebés de despertarse y llorar durante la noche se vuelve más frecuente si obtienen alguna ventaja con ello: jugar, pasear, acunar, etc. Con este tipo de acciones solo conseguimos que nuestros hijos se vuelvan dependientes de este tipo de ayudas para volver a conciliar el sueño.

Entre los seis meses y los dos años aparece lo que se conoce como miedo de separación. Durante el día, cuando nuestros hijos nos pierden de vista, sienten miedo, un sentimiento que se agudiza durante la noche.

Las excesivas siestas diurnas pueden ser otra causa probable de que nuestros hijos no duerman bien por las noches. Es importante conocer las horas diarias que deben dormir nuestros hijos, en función de su edad. Demasiado tiempo de sueño durante el día puede implicar que estén desvelados durante toda la noche.

Y, por último, dormir en la misma habitación en ocasiones tampoco es recomendable. Algunos bebés emiten ligeros sonidos a la hora de dormir. Si los padres tenemos el sueño ligero y respondemos a ellos, nuestros hijos tienen un incentivo para continuar tratando de despertarnos. Si además de en la misma habitación, dormimos en la misma cama, el problema puede empeorar.

Consejos para que nuestros hijos duerman bien

  • Dormitorio: para que nuestros hijos descansen bien y duerman las horas recomendadas para su edad, su dormitorio debe estar preparado para tal fin. La cama debe ser cómoda y, además, si se puede regular la intensidad de la luz, mucho mejor. Por supuesto, la temperatura debe ser agradable. Además, tenemos que evitar utilizar el dormitorio como lugar de castigo para evitar que los niños tengan una percepción negativa del espacio a la hora de dormir.
  • Actividades tranquilas: otro gran consejo a tener en cuenta es el de las actividades que deben llevar a cabo nuestros hijos justo antes de irse a dormir. Debemos evitar aquellas actividades estimulantes, como por ejemplo ver la televisión o jugar a la videoconsola. Mejor apostar por otras más tranquilas, como leer un cuento.
  • Rutina: establecer rutinas es muy beneficioso para los más pequeños. Nosotros como padres tenemos que determinar una rutina de noche para ellos: cepillarse los dientes, leer un cuento y a dormir. Además, tenemos que tratar de acostar a nuestros hijos siempre a la misma hora.

Estas son las principales pautas a considerar si tu bebé duerme mal. Lo primero y más importante es que seas capaz de identificar el problema, la causa por lo que el niño no descansa por las noches. A continuación, debemos ponerle solución. Lo importante es que nuestros hijos duerman bien. Solo así conseguiremos que rindan en el colegio y, además, tengan buen humor y energía para llevar a cabo sus actividades diarias.

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