¿Cómo enseñar a los niños a saber perder?

Los fracasos, los errores y los tropiezos son parte de la vida. Saber enfrentarlos ayuda a un desarrollo integral. Enseña a tus hijos a lidiar con las emociones asociadas a la derrota. Es vital para su futuro.

Saber perder es importante para los niños. Edúcalos para ello

Los pequeños son altamente competitivos. Sin embargo, una derrota puede conducir a una rabieta sinfín. ¿Te suena familiar? Entonces debes enseñar a los niños a saber perder. ¿Cómo? Lo primero es deslastrarse del concepto negativo asociado al fracaso. Debes dar valor al esfuerzo, el compromiso, la responsabilidad, la entrega y la motivación al logro, más allá de los resultados.

Aunque no lo creas, las pérdidas conllevan a un desarrollo integral, ya que permiten aprender de los errores, y experimentar nuevas tácticas o métodos para la consecución de los objetivos. También ponen a prueba la voluntad y alimentan la perseverancia.

¿Cómo enseñar a los niños a saber perder?

Ante un fracaso o una derrota sale a relucir la frustración. Este sentimiento es tan natural como inevitable, pero debes procurar que tu hijo aprenda a dominarlo. Al no poder satisfacer su deseo o meta planteada, tu niño podría reaccionar con ira o ansiedad. Incluso, podría enfrentar complejos de ineficacia y baja autoestima.

Lo bueno, es que este estado es transitorio y reversible. La clave está en aceptar y disfrutar plenamente lo que toca vivir, entendiendo que las cosas no siempre salen como se esperan o planifican. Tampoco ocurren cómo y cuando se desea. Si quieres que tu hijo aprenda a perder, debes ayudarlo a canalizar esa premisa. Puedes hacerlo a través del diálogo o aplicando algunas de estas sencillas estrategias.

  • Marca la diferencia con tu ejemplo. Así sabrán cómo lidiar con la derrota o el triunfo.
  • Haz que se enfoque en las ventajas de participar. El sentido del humor y el reírse de sí mismo, son extraordinarias herramientas. Haz que lo haga con frecuencia.
  • Evita los juicios. Nada de ridiculizar al equipo perdedor o alabar en exceso al que ganó.
    Participa en sus juegos. Permite que gane ocasionalmente, así se familiariza con ambas sensaciones.
  • Enséñale a ser perseverante. Esta será una lección de oro que le durará toda la vida, pues se esforzará hasta alcanzar sus metas, pero asimilando que todo tiene su tiempo y su momento.

Tips que funcionan

Cuando los niños pierden suelen armar rabietas. Debes mostrarle que tales conductas afectan su socialización. Explícale que los otros equipos o jugadores no son sus enemigos, sino sus compañeros. Si se ofusca, dile que debe calmarse antes de volver al juego. De lo contrario no regresará. Gradualmente servirá para que se controle.

Obvia las trampas y la reinterpretación de reglas. Motívalo a que juegue limpio siempre. ¿Pierde y lo toma con calma? Será el momento idóneo para reforzar su autoestima. Enfatiza con ternura que los buenos competidores saben perder.

Frente a un fracaso es posible que surja una fuerte necesidad de llamar la atención, que el chico exteriorizará con llanto, malas expresiones e inseguridad. También pueden haber problemas para manejar emociones, exigencias descontroladas y miedo a los cambios. Incluso, puede haber agresiones y abandono de la actividad o tarea. El riesgo radica en que crezca esperando la satisfacción instantánea, en que se vuelva intolerante a los errores, irrespetuoso con los demás y rígido de pensamiento.

Para evitar que esto suceda, hay que aplicar pequeños cambios que hagan la diferencia. Evita hacer las tareas y demás deberes por tu hijo. Así harás que aumente su autoestima al igual que su sentimiento de ser útil. En lugar de resolver las cosas por él, acompáñalo en el proceso.

Haz del apoyo una constante en su relación. Incentívalo a que hable de sus emociones, incluso de las “negativas”. Con ciertas preguntas puedes canalizar su enojo. Pregúntale qué puede hacer para obtener un resultado diferente y cuáles hábitos puede cambiar. Estimula su creatividad, explícale que hay varias rutas para llegar a un mismo lugar, y que para transitarlas hay que saber perder.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...