Cómo ayudarles a superar el divorcio

Generalmente los pequeños se sienten culpables, tristes y necesitan entender que está pasando. Debemos darles un tiempo de adaptación y tener mucha paciencia. Tenemos que evitar cambiar sus rutinas, discusiones delante de él y no cargarles con nuestros problemas. No debemos olvidar que ellos necesitan a su papá y a su mamá para poder tener un equilibrio emocional.

Tener hijos debería ser una decisión muy madurada. Para llevarla a cabo se debería estar muy seguro de que vamos a estar a la altura de nuestros hijos para criarlos, educarlos y conseguir que su infancia sea lo más feliz posible. Esto es para que cuando crezcan sean personas capaces y respetuosas con la sociedad, felices con su familia y amigos, y que sepan transmitir los valores que les hemos enseñado.

Paciencia, cariño y comunicación. Los niños necesitan entender su nueva situación.

Pero ¿qué pasa si no podemos realizar esta tarea tal y como la habíamos pensado? ¿Qué sucede cuando unos padres se divorcian? ¿Cómo lo viven los hijos? ¿Qué podemos hacer para ayudarles a superar ‘el divorcio’? Generalmente los pequeños se sienten culpables, tristes, deprimidos y posiblemente su conducta pueda volverse agresiva y posiblemente su carácter cambie.

En primer lugar, y para ayudarles en esta difícil tarea, los padres deben ser conscientes de una cosa: los niños han venido a este mundo por decisión nuestra. Ellos no deben cargar con nuestros problemas. No son nuestros amigos, son nuestros hijos y nos necesitan para hacerse mayores, vivir y ser felices, por lo tanto nunca deberemos cargar sobre ellos los problemas del  divorcio.

Por otro lado, y para ayudarles a vivir este momento de manera menos traumática y ayudarles a superar el divorcio, debemos hacer el esfuerzo de llevarnos bien con el padre o madre del niño. Es muy importante que el pequeño vea buenas relaciones entre los padres. Para ellos es muy importante saber que su papá y su mamá estarán para ellos cuando los necesite, aunque ya no vivan juntos.

Nunca deberemos hablar mal al niño del padre o de la madre y mucho menos utilizar a los pequeños para hacer daño a la pareja. No deben ser ni moneda de cambio ni hombro donde arrimarse. Son personitas que nos necesitan y para que su cabecita pueda llegar a digerir tantos cambios deberemos darles muchísimo cariño, paciencia y hablar con ellos para que intenten entender la nueva situación.

Otro tema importante es que, aunque parezca difícil debemos intentar evitar que el niño cambie sus tareas habituales, es decir, evitar cambiarlo de colegio y de amiguitos. Sus rutinas deben seguir intactas para conseguir en él un equilibrio emocional.

También es muy importante facilitar y respetar la relación del niño con el otro papá o mamá y que el niño vea que las decisiones que se toman con respecto a él siguen siendo unánimes entre los padres.  También es cierto que dependiendo de su edad el niño lo va a vivir de manera diferente, pero no debemos caer en la tentación de pensar que, como es un bebé o es muy pequeño aún no se va a dar cuenta de nada.

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Foto por andy_carter en Flickr

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