¿Cómo actuar cuando están enfermos?

¿Cómo actuar cuando están enfermos?

Muchas veces tenemos la sensación de que podemos con todo y que sabríamos cómo reaccionar en cada ocasión, pero a la hora de la verdad, cuando nuestros hijos se ponen enfermos nos preocupamos tanto que nos saturamos enseguida sin saber como actuar.

Tenemos que tener claro que no debemos llevar al colegio o a la guardería a nuestro hijo cuando está enfermo. Lo ideal es fijarnos en el niño, a parte de si tiene fiebre es muy importante fijarnos en su comportamiento. A veces todavía no tienen fiebre pero ya están incubando algo, cuando eso pasa, se les ve alicaídos, sin ganas de hacer nada, hasta más empalagosos.

Para los padres trabajadores nos es difícil encontrar tiempo o recursos para que el niño esté en casa, pero el niño nos necesita, y sobretodo cuando está enfermo necesita más atenciones, ternura, mimos, cuidados y cariños. Así que si no podéis tomaros el día libre haced todo lo posible para que el niño esté en buena compañía y cuando lleguéis estad todo el tiempo posible con él.

En casa, si el niño tiene fiebre no lo tenéis que abrigar demasiado, ni debéis subir la temperatura de la habitación en la que se encuentre. Incluso es conveniente airear la habitación un par de veces al día y que esté fresquita (nunca sobrecargada). Y si no tiene fiebre puede llevar la ropa que prefiera el niño, con la que se encuentre más a gusto.

Sobre la medicación, debemos seguir estrictamente los horarios que nos ha indicado el pediatra, sobretodo con los antibióticos, intentando que se la tome a gusto sino suelen acabar vomitándola. Los antitérmicos, como el apiretal o el febrectal (paracetamol), o el dalsy (ibuprofeno) se pueden dar con menos precisión, pues aunque el niño tenga fiebre, si no le afecta puede pasar sin ellos, pues a veces al estar con un poco de fiebre el cuerpo lucha con más fuerza contra la enfermedad.

Si lo queréis bañar no hay ningún problema. Además, en caso de tener la fiebre persistente o un poco alta, un buen baño con agua tibia ayuda a que baje. Además, al estar limpio el niño se sentirá más relajado. Si no pudierais bañarlo sería aconsejable ir lavándolo por partes, así se refrescará.

No es obligatorio que el niño se pase todo el día en casa, al contrario, se dice que la inmovilidad es perjudicial para los niños pequeños. Pero ya sabéis que todos los extremos son malos, si el niño está decaído y le apetece estar en la cama y/o dormir no hay problema, hay que dejarles, pero en el momento que se sienta con fuerzas para venir con nosotros no pasa nada.

Y si hablamos de lo que pueden comer, los niños enfermos pueden comer lo que quieran, siempre que el pediatra no diga lo contrario. A veces tendrán menos hambre y lo tendremos que respetar, y no le obligaremos a comer más, pero siempre tenemos que vigilarlo y comentarlo con el pediatra. Siempre podemos intentar darle alimentos fáciles de tragar y que le gusten como batidos, flanes… y sobretodo tiene que beber mucha agua (mucho líquido).

El niño tendría que pasar al menos un día en el que esté completamente bien (sin fiebre y activo) en casa para poder volver a llevarlo a la guardería, aunque a veces es más tiempo, según el tipo de enfermedad, es mejor en cualquier caso consultarlo con el pediatra.

Foto | rypson

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