Castigos y recompensas son tan efectivos como la medicación en niños hiperactivos

TDAH

Según una investigación realizada por expertos de la Universidad de Nottingham (Reino Unido), los castigos y recompensas son tan efectivos como la medicación en niños hiperactivos o con algún trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Para llegar a esta conclusión, los investigadores realizaron diversos estudios en los que se utilizaron juegos informáticos para determinar la habilidad que poseían los niños ante distintas conductas impulsivas, mientras un electroencefalograma registraba la actividad cerebral de los pequeños.

Posteriormente se procedió a comparar el resultado del electro con los electros realizados para comprobar la eficacia de los fármacos que se suelen utilizar para tratar este tipo de trastornos. Al parecer y según la interpretación de los resultados, las terapias conductuales basados en castigos y recompensas, son tan efectivas como la medicación que se ofrecía a los niños.

La deducción de los investigadores es que se podría incrementar la terapia conductual y paralelamente reducir la administración de fármacos, la medida permitiría reducir la cantidad de elementos químicos que se utilizan para tratar el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Los expertos apuntan que la terapia conductual debería ser rigurosa, premiar a los niños cuando mostrarán conductas positivas y asegurarse de explicarles y que comprendieran que la conducta inadecuada tendría consecuencias negativas.

En nuestra opinión, este tipo de estudios requieren el respaldo de otros estudios que ratifiquen los resultados, recordemos que el castigo infantil en muchos casos no es recomendable y menos si no se sabe aplicar, es más efectivo y eficaz utilizar normas conductuales aplicadas a padres e hijos. Muchos estudios apuntan que es necesario marcar límites e ir creando poco a poco hábitos y normas, sería interesante leer el post 22 alternativas a los castigos.

Retomando el estudio del que se hace eco el diario Siglo XXI, para llegar a la mencionada conclusión, los investigadores utilizaron un juego en el que los niños debían atrapar extraterrestres de un color y evitar a aquellos que tuvieran un color diferente al señalado. La recompensa del juego se basaba en otorgar una puntuación quintuplicada en determinados momentos de la partida, también se penalizaba severamente (restando puntos) si no cazaban a los extraterrestres correctos.

Gracias a esta estrategia se pudo constatar cómo actuaba cada parte del cerebro relacionada con la conducta y la atención de los pequeños, y si los efectos que en él se producían eran similares a los fármacos que se emplean. Los expertos indican que los resultados no fueron iguales, pero ambos métodos normalizaban la actividad cerebral en las mismas regiones cerebrales responsables de la conducta y la atención.

Como decíamos, aunque los especialistas apunten una reducción de las dosis de fármacos y una compensación con las terapias conductuales, será mejor esperar a nuevos estudios que ratifiquen los resultados. No es la primera vez, ni la última, que los resultados de un estudio terminan siendo rebatidos por nuevos estudios, aplicar el principio de precaución será lo mejor. Puedes conocer más detalles sobre la investigación a través de la revista médica Biological Psychiatry.

Foto | Raúl A.

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