Campamentos de verano

Los campamentos de verano infantiles son una buena opción para nuestros hijos y para nosotros los padres, sobre todo si tenemos que seguir en nuestra actividad laboral.

Una de las preocupaciones de los padres con la que nos enfrentamos cada año son las vacaciones de nuestros hijos, tres meses es un largo periodo del que podemos descontar el mes que nos corresponde de vacaciones a nosotros y que podemos disfrutar junto a los niños. Los dos meses restantes pueden repartirse en temporadas con los abuelos o como decíamos en los campamentos infantiles de verano.

La edad del niño es un condicionante en la oferta de campamentos de verano infantiles, sobre todo porque son pocos los padres que quieren arriesgarse a mandar a su hijo pequeño a un sitio desconocido y en manos de personas que tampoco conocemos.

Lo primero que nos puede asaltar es la desconfianza, ¿lo cuidarán bien?, ¿se preocuparán de su alimentación?, ¿podrá sufrir algún tipo de accidente?, la verdad es que toda esa incertidumbre y esos temores pueden impedir que enviemos a nuestro hijo a un campamento de verano.

Siempre se termina eligiendo una guardería o como decíamos antes, la familia. Debemos desterrar muchos temores, existen cantidad de campamentos de verano infantiles que garantizan profesionalidad y responsabilidad, con lo que ofrecen muchos más beneficios que perjuicios. En ellos el niño adquiere sociabilidad, realiza ejercicios físicos, aprende sobre la naturaleza y disfruta de un amplio abanico de novedades que se abren ante él y que difícilmente encontraría en una guardería, en su casas, etc. También podríamos añadir que potencia la seguridad en sí mismo y su autocontrol, aprende a respetar y a comprender que es una norma, etc.

Algunos expertos recomiendan los campamentos de verano infantiles por las razones que hemos nombrado anteriormente, quizá es difícil evitar el temor o la desconfianza, pero después los padres lo agradecerán y podrán comprobar cuanto ha evolucionado su pequeño, sobre todo a nivel de responsabilidad y autonomía, aspectos que contribuyen notablemente en la maduración de los niños.

Como norma fundamental para los padres que deciden enviar a su hijo a un campamento, es informarse muy bien de todo lo que ofrece, hablar con los responsables y conocer su formación, visitar el entorno en el que se encontrarán los niños y saber qué tipo de alimentación les proporcionarán, entre otras cosas. Después de conocer todos los detalles, el nivel de confianza aumentará significativamente, también hay que decir que siempre hay un teléfono disponible al que llamar para saber cómo va todo.

Vía | Guía infantil
Foto | Anke Van Wyk

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