Cada vez más niños acuden a emergencias por tragarse un objeto pequeño

Un estudio estadounidense pone al descubierto que cada vez más niños acuden a emergencias por tragarse un objeto pequeño, una moneda, una pila, un pequeño juguete, etc. Para los expertos el aumento es preocupante, por lo que es necesario concienciar a los padres sobre la necesidad de vigilar el entorno del niño para evitar que se trague un objeto extraño.

Tragarse accidentalmente un objeto pequeño

Los niños de hasta tres años de edad se llevan todo a la boca, por lo que el riesgo de que se trague accidentalmente un objeto es bastante elevado, por eso es importante mantener la vigilancia y no dejar solos a los niños, ya que en el momento menos esperado y en muy poco tiempo, pueden tragarse un objeto que puede resultar peligroso.

Hoy conocemos un estudio realizado en Estados Unidos en el que se concluye que cada vez más niños acuden a emergencias por tragarse un objeto pequeño. Según los expertos del Nationwide Children’s Hospital de Columbus, en el periodo comprendido entre el año 1995 y el año 2015, se incrementaron casi un 92% las visitas de niños pequeños a emergencias por haberse tragado un objeto extraño, como por ejemplo una moneda, una joya, un pequeño juguete, etc.

Se ha pasado de una tasa de 9’4 niños por cada 10.000 que sufren este tipo de accidentes, a una tasa de 17’9 por cada 10.000, así se refleja tras examinar los datos de 29.893 niños menores de seis años que acudieron a urgencias debido a la ingesta de un objeto extraño durante el periodo de tiempo antes indicado. Para los expertos, este incremento de casos es significativo y motivo de preocupación, ya que delata que los padres no vigilan lo suficiente o no toman las medidas adecuadas de seguridad.

El objeto más común que se tragaron los niños fue una moneda, también se registraron bastantes casos de niños que se tragaron una pila, esto es particularmente peligroso, ya que si ingieren una pila, en menos de dos horas pueden sufrir graves quemaduras en el esófago e incluso pueden llegar a morir. Por fortuna, la mayoría de los niños (9 de cada 10) fueron tratados en emergencias y no tuvieron que ser ingresados, pero aún así, los expertos consideran que es importante informar a los padres sobre los riesgos que los niños pueden correr al tragarse un objeto extraño.

Los niños pequeños se llevan todo a la boca

En todos los grupos de edad los centavos acapararon dos tercios de la ingesta de monedas, algo lógico teniendo en cuenta su tamaño, los investigadores comentan que los niños que ingirieron monedas tenían más probabilidades de ser hospitalizados que los niños que ingirieron otros objetos. Las pilas de botón supusieron el 86% de los casos de niños que tragaron una pila, de nuevo debido a su diminuto tamaño. Otros objetos tragados son los clavos, los tornillos, las tachuelas, adornos navideños, artículos de escritorio, utensilios de cocina, etc., como se puede apreciar, todo lo que sea pequeño es susceptible de ser tragado por un niño.

En la mayoría de casos, este tipo de accidentes se produjeron en el hogar, y un tercio de los accidentes los sufrieron menores de dos años, para los expertos los resultados de esta investigación delatan la necesidad de que se informe a los padres de bebés y niños pequeños, que presten especial atención al entorno en el que se desenvuelve un niño pequeño a fin de evitar que pueda tener acceso a este tipo de objetos. No es que con ello se evite totalmente el riesgo, pero se reduce significativamente.

Por último, recordar que los niños están constantemente explorando y entendiendo su entorno y muchas cosas las exploran y sienten a través de su boca. Podéis conocer más detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la página del hospital, y en este otro publicado en la revista médica Pediatrics.

Foto 2 | James Bowe

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