Botox para controlar el babeo de los niños con enfermedades neurológicas

toxina botulínica

Un estudio acaba de poner de manifiesto una nueva aplicación para el botox, marca de la toxina botulínica que habitualmente conocemos como producto para uso estético. Ahora se podría utilizar botox para controlar el babeo de los niños con enfermedades neurológicas.

Al parecer, la toxina botulínica obtenida de la bacteria anaeróbica clostridium botulinum puede reducir significativamente el babeo incontrolado de los niños con enfermedades neurológicas como la parálisis cerebral. El babeo es fruto de la combinación de varios factores, deficiente deglución, reducida sensibilidad oral, disfunción mental y motora… factores que provocan el exceso de salivación y por consiguiente, el babeo no intencionado.

Durante más de 10 años los expertos de la Universidad de Radboud (Holanda) han estado estudiando la aplicación del botox en estos niños, numerosos ensayos han demostrado sus beneficios y la reducida tasa de efectos secundarios que produce la toxina. Para llegar a esta conclusión los investigadores trataron a un grupo de niños con edades comprendidas entre los 3 y los 27 años, la mayoría de pacientes sufrían parálisis cerebral.

El primer paso fue determinar la severidad del babeo en cada uno de ellos, posteriormente y con anestesia general se administró botox a las glándulas sublinguales, glándulas que se localizan en la base de la boca y que pertenecen al grupo de las glándulas salivares de la cavidad oral. También se admitió botox a la glándula parótida, una glándula salivar muy voluminosa que se encuentra a ambos lados de la cara en el interior de la cavidad bucal, ambas glándulas son responsables del 70% de la salivación producida.

Tras realizar un seguimiento de dos meses, los investigadores constataron que el 46’6% de los pacientes respondieron muy bien al tratamiento realizado y los beneficios de la reducción de saliva se mantuvieron durante 22 semanas. De todos modos, parece que es necesario realizar nuevos estudios dado que los investigadores reconocen que no saben por qué el botox no funciona del mismo modo en todos los casos.

Según los especialistas, en los casos en los que sí funciona el botox, se puede volver a realizar el tratamiento cuando han pasado los efectos y en el caso de que sea necesario. La solución parece interesante, hay que decir que la hipersalivación afecta hasta un 60% de los niños con enfermedades neurológicas, y de ellos, un 33% la padecen de forma severa. El botox podría ser una solución efectiva especialmente para este segmento de niños.

A través de la publicación digital de El Mundo Salud podemos saber que las consecuencias del exceso de saliva y dependiendo del trastorno que puedan sufrir los niños, las consecuencias pueden ser padecer enfermedades como la neumonía, la dermatitis o problemas como la deshidratación, por lo que buscar un remedio para contener el exceso de saliva resulta necesario.

Seguramente tendremos más noticias sobre la aplicación del botox para controlar el babeo de los niños con enfermedades neurológicas, los estudios continúan para tratar de determinar por qué no es un remedio efectivo en el 100% de los casos. Puedes conocer más detalles a través de la revista científica Archives of Otolaryngology Head & Neck Surgery.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...