Astenia primaveral infantil

Alergias infantiles

La astenia primaveral infantil es un problema que también afecta a los más pequeños y al parecer, es un problema que año tras año se incrementa, no es una afección exclusiva de los adultos. Recordemos que la astenia primaveral principalmente afecta a las personas con edades comprendidas entre los 20 y los 50 años y son las mujeres las que están más expuestas a padecerla.

Existen pequeñas diferencias entre la astenia primaveral infantil y la astenia primaveral de los adultos, los trastornos del sueño, la falta de apetito, la fatiga muscular, los dolores de cabeza o los bostezos son algunos de los denominadores comunes en ambos casos. Como padres podemos prevenir la astenia primaveral infantil de un modo sencillo y así evitar que los niños sufran las consecuencias citadas incidiendo en su desarrollo intelectual, el buen descanso o el ánimo entre otros aspectos.

Una de las claves propuestas para superar la astenia primaveral infantil es la alimentación, los niños deben disfrutar de una alimentación rica en productos frescos y naturales, frutas y verduras ofrecen los nutrientes necesarios para mantener el organismo en perfecto estado y así reducir el efecto de los cambios de biorritmo asociados al cambio de estación, algo que muchos expertos consideran responsable de la astenia primaveral. En la dieta también deben contemplarse alimentos como los cereales, las legumbres o el pescado azul y evitar las comidas grasas y copiosas.

Dichos cambios originan como resultado algunos de los síntomas que antes hemos descrito, pero si además añadimos que los niños pueden sufrir algún tipo de alergias infantiles asociada a la primavera, el cóctel resulta más explosivo y los efectos se multiplican al interaccionar ambos problemas, son muchos los niños que en la época primaveral lo pasan mal.

La astenia primaveral infantil
no es fácil de detectar hasta que el proceso ya se ha iniciado, podemos apreciar cambios en el comportamiento de los niños, irritabilidad, nerviosismo, apatía, etc. Un buen remedio, además de una alimentación adecuada, es evitar largas exposiciones al sol o realizar ejercicio físico como un buen modo de facilitar el sueño infantil. En el caso de saber que el niño es alérgico y sufre las consecuencias cada primavera, es interesante acudir al especialista y seguir el tratamiento aconsejado para reducir los efectos de las alergias primaverales.

Por cierto, es necesario controlar la hidratación y asegurarnos de que el niño este bien hidratado, el cambio de estación eleva las temperaturas y aunque no parezca que haga calor excesivo, se inicia la sudoración y la necesidad de agua se incrementa.

Con estas normas tan simples se logra reducir la incidencia de la astenia primaveral infantil, facilitando que pasen un periodo primaveral de mayor calidad y salud. Claro, que cada caso y cada organismo es distinto, por ello, lo mejor es acudir al especialista para determinar exactamente las causas probables y seguir el tratamiento que nos recomiende.

Foto | Monika Adamczyk

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