Así puedes enseñar a los niños a respetar el medioambiente

Las vacaciones y el verano son ideales para sembrar hábitos que ayuden a conservar el planeta. Esto requiere de esfuerzo constante y de la educación temprana de los más pequeños.

Asi puedes enseñar a los niños a respetar el medioambiente

Desde la llegada de las vacaciones escolares, tus hijos estarán soñando con viajes a la playa, la montaña u otros espacios al aire libre. Aunque no lo creas, es uno de los mejores planes que puedes hacer. Estar en contacto con el ambiente ayuda a contrarrestar las enfermedades respiratorias, disminuye el riesgo de patologías cardíacas, mejora la cognición, combate el estrés, reduce la depresión, y aporta otra serie de beneficios para la salud física o mental. Ahora, para que esto suceda, es importante sembrar en ellos una cultura conservacionista que permita cuidar y mantener los recursos que la naturaleza regala (brisa, agua, sol, plantas…) y que aportan bienestar.

Tal vez lo hayas escuchado hasta la saciedad, pero tu ejemplo marca las pautas. La educación ecológica no puede quedar para mañana. Cada acto tuyo debe motivarlos y enseñarlos a respetar su entorno. Pero si te preocupa la forma en la que tus pequeños se relacionan con el planeta, lee las sugerencias que hacen Ecoembes y SEO/BirdLife (España), a fin de promover la protección medioambiental.

Hábitos que conducen a un pensamiento más verde

Para que los niños se conviertan en buenos ciudadanos, necesitan saber que incluso con gestos cotidianos pueden proteger al planeta. Si tienes dudas de por dónde o cómo comenzar, revisa las siguientes claves.

  • Háblales de las 3R. Eeducir, reciclar y reutilizar es fundamental cuando se trata de ecología. Motívalos a utilizar al máximo los recursos que tiene a la mano. ¿Cómo? Enséñales a usar las hojas por ambos lados, a hacer papel reciclado, a elaborar origami u otras manualidades con él. El cartón, los envases plásticos y un sinfín de materiales pueden tener una segunda vida si ustedes se lo proponen. Dedica tiempo a explícales cómo se clasifican los desechos y en cuál cubo va cada uno.
  • Motívalos a cuidar la electricidad. Edúcalos para que aprovechen la luz natural y que apaguen las bombillas cuando no las necesiten. Repíteles que sus acciones diarias, por simples que parezcan, colaboran a tener un mejor planeta.
  • Enséñales el valor del agua. El buen aprovechamiento del agua es un punto que no debes dejar por fuera. Cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) arrojan que cada español utiliza diariamente un promedio de 132 litros de agua. Efectuar duchas más cortas, cerrar el grifo mientras se enjabonan o lavan los platos, son hábitos que marcan una diferencia. También puedes darles un vaso para que se enjuaguen durante el cepillado. Con esa sencilla medida estarán ahorrando un aproximado de 30 litros de agua.
  • Dile no al littering. Contaminar los espacios verdes dejando desechos ya tiene nombre: littering. Los primeros afectados son los animales y la flora. La época vacacional es idónea para que tus hijos aprendan una máxima ecológica: “si no hay papelera, el residuo se guarda hasta encontrar una”.
  • Deja el coche en casa. En el trajín diario puede resultar casi imposible. Sin embargo, organiza en familia un día a la semana para salir en transporte público, bici o en caminatas. Esta sencilla práctica beneficiará no sólo al planeta por la reducción de gases, sino a la salud de toda la familia.

La relación con el entorno es importante

Los pequeños necesitan establecer una relación personal con su entorno. Por ello, una buena idea es viajar a la montaña, playa o granjas. De esta manera, encontrarán más de un motivo para pensar más verde. Si los paseos no son lo suyo, o no pueden hacerlos tan habitualmente, apela a estos tips que también funcionan.

  • Invítalos a tener su mini jardín. Déjalos escoger las semillas que quieren plantar. Cuidar de un arbusto es altamente sugerido en el método Montessori porque les ayuda a implicarse con la naturaleza. También les permitirá conocer cómo se cuida la flora y el tiempo que le lleva a una planta desarrollarse.
  • Emplea los cuentos. Las historias enriquecen el mundo de tus pequeños, sin duda alguna. A través de ellas aprenden valores, alimentan su imaginación y fomentan su relación con el medioambiente. Asegúrate de que siempre tengan en la biblioteca varios textos con mensajes ecologistas, donde los personajes valoren la naturaleza o la resguarden. Verás cómo esas lecciones se arraigan en sus hábitos.

Educa a tus hijos desde hoy para que sean parte de la solución y no de los problemas. Desde sus primeros años de vida pueden ser protectores del planeta y promotores de acciones más amigables para el entorno. Explícales que la Tierra es su hogar y que toda medida cuenta para preservarlo.

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