Lesiones por el parto

Durante el parto se pueden producir diferentes lesiones, son muchos los factores que en ello influyen, la posición durante el expulsivo y su duración, el tamaño del bebé, si se utilizan instrumental como los fórceps, etc.

Trabajo de parto

Anteriormente hemos hablado sobre las etapas de la dilatación y el parto, hoy queremos hablar de las posibles lesiones que se producen a consecuencia del parto, especialmente en el denominado canal blando de parto que está formado por el cuello uterino, la vagina y la vulva. Uno de los principales obstáculos que se encuentra el bebé al pasar por el canal blando es la apertura del fuerte mecanismo de cierre del cuello uterino, a esto hay que sumar que el bebé deberá realizar un cambio de dirección de 90º debido a la curvatura de la vagina nada más sortear el cuello uterino.

Las lesiones por el parto suelen ser frecuentes, la zona perineal es la que más sufre daños de mayor o menor consideración, todo depende de numerosos factores, como por ejemplo la posición durante el expulsivo y su duración, la paridad (número de hijos que ha tenido la mujer), si se realiza una episiotomía, los profesionales que están asistiendo al parto, el tamaño del bebé (macrosomía), etc. En los partos instrumentales, aquellos en los que se utilizan espátulas o fórceps, son más frecuentes las lesiones.

La posición durante la etapa del expulsivo determina en mayor o menor medida el posible trauma perineal, en una posición lateral se consigue hasta un 66% de perinés intactos, hablando de la episiotomía, las estadísticas muestran que se practican más episiotomías cuando el parto se desarrolla en posición semisentada o en decúbito supino o dorsal, es decir, acostada boca arriba sobre un plano paralelo, en otras posiciones el riesgo se reduce. Si el parto se realiza de pie o de cuclillas el riesgo de episiotomía se reduce, esta postura libera la pelvis permitiendo a la futura mamá que pueda buscar la rotación de las caderas. Sin embargo, el riesgo de desgarres perineales se incrementa, de ello hablábamos en el post Vídeo de un parto vertical.

Por un parto vertical se pueden producir también desgarros labiales o laceraciones (desgarros o roturas gruesas de los tejidos) de segundo grado, en cambio se producen en raras ocasiones desgarros de tercer grado, en este caso y según las estadísticas, este tipo de lesiones más agresivas tienen mayor incidencia en los partos verticales sin apoyo, sea de rodillas, de pie o de cuclillas, que en aquellos partos verticales que se cuenta con la ayuda de una silla de partos. En la posición de cuclillas, en las nulíparas (mujeres que no han tenido hijos), se produce una mayor incidencia de traumatismos perineales y la tasa de perinés intactos está por debajo del 42%, además, la tasa de desgarros de tercer grado es más elevada. Como podemos comprobar, la posición que se adopta para el parto influye notablemente en los riesgos de lesión por parto.

La conclusión, según leemos aquí, es que una posición lateral o un parto vertical con el correspondiente apoyo, son las posiciones que resultan menos lesivas para el periné durante el expulsivo. Hay que decir que varias revisiones demuestran que los resultados indicados no son del todo concluyentes y se recomienda que sea la futura mamá la que decida qué postura adoptar, ya que elegirá aquella en la que se encuentre mucho más cómoda.

De la episiotomía hay que decir que tiene efectos perjudiciales y que se desaconseja en un parto normal, a no ser que no haya más remedio, con esta medida se previene el traumatismo perineal en su zona anterior pero tiene varios inconvenientes. Se puede producir una mayor lesión perineal, no protege al feto de la asfixia intraparto con posibles y graves consecuencias para el feto por la falta de oxígeno, no previene la debilidad del suelo pélvico, se incrementa la pedida de sangre en las mujeres, aumenta el riesgo de lesión en el esfinter y también aumenta la dificultad de cicatrización así como el dolor. Por todo ello se recomienda encarecidamente un uso restrictivo de la episiotomía.

Existen más riesgos de lesiones durante las etapas del parto, tanto para la madre como para el bebé, de ellas hablaremos en siguientes entregas.

Foto | Salimfadhley

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