Actitudes a la hora de visitar a un recién nacido al hospital

Cuando se va de visita a un hospital para ver a un recién nacido, hay ciertas actitudes que se deben tener en cuenta para no molestar y facilitar la labor a los padres.

Actitudes a la hora de visitar a un recién nacido al hospital

Cuando nace un bebé lo primero en lo que uno piensa es en ir a verlo, una actitud bastante habitual dentro de la familia y del círculo más cercano de amistades. Además, en esas visitas es muy frecuente que los padres, sobre todo si son primerizos, reciban muchos consejos ‘extras’ sobre la crianza del bebé recién nacido. Esta es una actitud propia de abuelas, cuñadas y amigas que ya han sido madres, incluso, de las que no lo han sido. Pero lo cierto es que cuando se va a visitar a un bebé al hospital se tiene que tener cuidado, porque algunas de estas actitudes no son correctas o a veces no sientan del todo bien. Repasemos que nos dicen los expertos sobre cómo debemos actuar cuando vamos a visitar a un bebé recién nacido al hospital.

En primer lugar, dentro de las primeras 24 horas no se deberían hacer visitas a un bebé recién nacido, primero porque la madre, ya sea porque ha tenido una cesárea o porque haya tenido un parto natural, está cansada y necesita tiempo para recuperarse. Además, todavía tiene el efecto de las hormonas en su cuerpo y no tiene fuerzas siquiera para contradecir nada de lo que le suceda alrededor, por lo que si ve una conducta que no le gusta, si recibe un consejo que no le apetece o si le toca dar de comer al bebé y lo hace delante de las visitas, probablemente sera porque no tiene siquiera fuerzas para reaccionar o contradecir a nadie. Por ello, el padre toma un papel muy importante en estas primeras horas y días del bebé recién nacido, primero para cuidar de la madre y del bebé y luego porque esas 24 horas los tres juntos fortalecerán el vínculo con su bebé.

Para evitar encontrarse con demasiadas visitas en el hospital, los padres podrían realizar una planificación avisando a los amigos y familiares que el primer día es mejor que estén a solas con el bebé. En el hospital tienen mucha ayuda de comadronas, enfermeras y especialistas que les ayudan en estas primeras horas de vida del bebé, por lo que no necesitarán de más ayuda, si no de tiempo para estar con su bebé y que mamá descanse. Una forma de que todos estén en contacto y que puede evitar al padre tener que estar enviando excesivos mensajes es usando las nuevas tecnologías, ya que muchos de nosotros las tenemos en el móvil.

Una manera muy práctica es crear un grupo conjunto en la aplicación Whatsapp, es muy probable que todos la tengan, de esta forma, el padre podrá informar a todos por igual y a la vez de las noticias y no tendrá que escribirlo y reescribirlo muchas veces.  Además, las felicitaciones si se hacen por el móvil permiten al padre o la madre contestarlas cuando buenamente puedan, sin exigencias de llamadas en directo que seguramente entorpecerán en el sueño o las tomas del bebé.

Una vez comienzan las visitas es el padre el que toma de nuevo un papel fundamental, ya que las visitas no deben prolongarse más de media hora, esto es tiempo suficiente para conocer al bebé y preguntar a mamá como se encuentra. En el caso de que lleguen más visitas deben irse unos para que entren otros, no se deben acumular muchas personas en el interior de la habitación ya que el bebé es demasiado pequeño y el ruido, los olores y el barullo pueden incomodarlo, es evidente que esto debe salir del visitante, pero si no es así, papá ayudará a organizar las visitas en la habitación. En el caso de que el bebé tenga que comer, no hay que esperar que mamá pida un poco de privacidad, la visita debe salir y esperar para dejar ese momento en la intimidad. Además de todo esto, no se debería hacer una visita más tarde de las nueve de la noche.

Otro tema importante, y es posible que a muchas abuelas y cuñadas no les guste demasiado oírlo, es que no se debe coger al bebé en brazos, a menos que sean los padres quienes lo ofrezcan. También hay que respetar si piden que no se coja y, en el caso de cogerlo hay que lavarse las manos y no usar perfumes. Además, hay que evitar dar besos a un bebé, ni siquiera en las manitas, ya que ellos se llevan las manos a su boca con gran facilidad, tampoco hay que visitar al  recién nacido si se esta resfriado o si se tiene alguna enfermedad que pueda contagiarse.

Por último, es mejor no dar consejos ‘extras’ a los padres, ellos ya han recibido muchos consejos de las enfermeras, comadronas y demás especialistas en el hospital y a buen seguro que ya se han estado preparando para este momento. Pienso que los consejos son bienvenidos cuando han sido los mismos padres quienes han preguntado o han pedido ayuda y es mucho mejor no ofrecerlos por muchas ganas que se tengan ganas de opinar sobre como se está criando al bebé.

Foto | Julie, Dave & Family

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