Superar el estrés que puede generar el llanto de un bebé

Con técnicas como el Mindfulness es posible superar la ansiedad y el estrés que puede generar el llanto de un bebé, evitando que parezcan pensamientos negativos ante la imposibilidad de calmar al pequeño. Se trata de una filosofía de meditación y relajación que se basa en los principios de la ciencia, que tiene el cometido de evitar elaborar juicios de los sentimientos, sensaciones o emociones, reconociendo pensamientos negativos y poniendo en duda los patrones mentales que los han provocado.

Mindfulness

Durante los primeros meses tras el nacimiento, el llanto del bebé es una constante y resulta muy difícil acostumbrarse a ellos, muchos padres se ponen nerviosos y se sobresaltan cada vez que escuchan llorar al bebé. Se produce un cierto estado de nerviosismo que no acompaña a la hora de intentar calmar al pequeño, si el bebé continúa llorando a pesar de los intentos por calmarlo, aparece la frustración y la desesperación. Existe la posibilidad de que se produzca una actitud de “autoevaluación negativa”, aparecen pensamientos como “no lo estoy haciendo bien”, “estoy fracasando en la crianza del bebé”, etc.

En este sentido, es posible superar el estrés que puede generar el llanto de un bebé, utilizando pensamientos positivos que sustituyan a esos pensamientos negativos temporales, porque en realidad son pasajeros y suelen desaparecer ante un clima favorable. Los expertos explican que se trata de un enfoque psicológico que resulta de gran ayuda, aunque en ocasiones y dependiendo de cada padre, quizá no es suficiente esta estrategia de sustituir los pensamientos negativos por otros positivos, en este caso puede ser de gran ayuda el mindfulness, considerado como una filosofía de vida donde se incluye llevar a cabo técnicas de relajación y meditación que permiten mejorar la calidad de vida de los padres y de las personas en general.

Hay que aclarar que esta filosofía de meditación y relajación se basa en los principios de la ciencia, pudiéndose adaptar a diferentes entornos, contextos y situaciones debido a que tiene un enfoque pragmático y no depende de dogmas religiosos, siendo diferente a la meditación tradicional. El mindfulness puede ayudar en esos casos en los que se produce una contradicción entre lo que se esperaba que sería una vida con el bebé y lo que en realidad es, facilita cambiar los pensamientos estresantes y negativos a través de una serie de pasos sencillos de aplicar.

Se persigue conseguir que la conciencia se relaje evitando elaborar juicios de los sentimientos, sensaciones o emociones, reconocer esos pensamientos y poner en duda los patrones mentales que los provocan, dando prioridad al aquí y ahora, prestando atención exclusivamente al momento actual. Los pasos a seguir son estar atentos a esos pensamientos y emociones que resultan negativos y perjudican, respirar de forma lenta y profunda para calmar el sistema nervioso, ampliar la conciencia y prestar atención a muchas otras cosas que ocurren en el momento, centrarse en los sentimientos agradables, pensar en cosas que nos gustan, etc.

Practicar Mindfulness es beneficioso a nivel general y los expertos lo recomiendan para mejorar la capacidad de concentración, la memoria, la inteligencia emocional, aliviar trastornos como la ansiedad o la depresión, reducir la percepción del dolor, etc. Se puede realizar en una habitación libre de ruidos y a una temperatura agradable, en un entorno abierto, como puede ser un parque o un jardín, pero siempre que no sea un lugar muy concurrido y que esté libre de ruidos u otras distracciones. No es necesario adoptar posturas específicas para este tipo de meditación y relajación, basta con sentarse cómodamente en el suelo con la espalda recta para facilitar la respiración.

Pero vamos a concretar sobre la práctica del Mindfulness para tolerar el llanto del bebé, se pueden llevar a cabo las siguientes técnicas que nos recomiendan aquí:

Estad atentos a las condiciones que rodean al pequeño. “No siempre podremos impedir que nuestro bebé llore”, dice el experto en mindfulness Myla Kabat-Zinn, “pero podemos intentar ponernos en su piel e intentar imaginar qué puede haber provocado el llanto”. Quizás la ropa le incomoda o necesita ir a un lugar tranquilo, después de estar demasiado sobrestimulado.

Fijaos en los motivos por los que os sentís estresados. Escuchar un bebé que llora es molesto, sobre todo cuando no podéis solucionarlo. Pero a veces esta incomodidad tiene que ver más con nuestra propia experiencia de cuando éramos niños, que con lo que está realmente pasando realmente.

Observad sus expectativas. “A veces esperamos que nuestro bebé se comporte como lo hace otro, y al no hacerlo sentimos frustración o rabia”, dice Myla. “Aceptad la posibilidad de que vuestro bebé sea diferente y preguntaros cómo podéis trabajar con él “.

Aceptad que los bebés lloran. “Los primeros nueve meses son casi como un cuarto trimestre”, dice Myla. Es una transición enorme desde dentro hacia el exterior. Por lo tanto, es normal que los bebés lloren, así es como se reafirman. No lo veáis como algo negativo.

Incluso si sois capaces de entender por qué su bebé está llorando, no siempre podréis hacer algo al respecto. “Muchos bebés odian que los cambien”, dice Myla. “¿Estaréis tensos y angustiados por el llanto cuando lo estéis cambiando? ¿O podéis aceptar el llanto, calmaros, relajaros y tener un poco de empatía con el bebé y vosotros mismos?”

Seamos amables con nosotros mismos. Los bebés siempre lloran por un motivo, pero no siempre comprenderemos cuál es la razón. Sentíos como si hubiéramos fracasado si no podemos calmarlo, no nos ayuda.

Experimentad. Probad distintas maneras de calmar al bebé y descubrid lo que le es útil. Quizás se calma si recreáis un sonido o un movimiento que sentía cuando estaba en el vientre. Algunos bebés se calman viajando en coche, otros con el sonido de la aspiradora, otros cuando los cantan canciones. “Pero recordad: lo que funciona hoy podría no funcionar mañana”, dice Myla. “Estad abiertos a lo que ayuda al bebé en aquél momento”.

Aceptad que no podéis resolverlo todo. Entonces, ¿qué pasa si vuestro bebé está llorando de manera persistente, y no hay nada que le calme? “Aceptad la situación como es”, dice Myla.

Decíos a vosotros mismos:” Esto es lo que está pasando, llora, y es difícil. Quizá no puedo impedir que llore, pero puedo cambiar la forma en que me relaciono con esta situación”.

Existen diferentes recursos a disposición de los padres para superar esas etapas donde se experimenta ansiedad o depresión. Sobre el tema y como información complementaria, os recomendamos ver el siguiente vídeo en el que Marcial Arredondo, instructor de mindfulness, habla de este estado de conciencia, seguro que os resultará muy interesante.

Foto | Lars Plougmann

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...