Soy madre y estoy al límite ¿qué puedo hacer?

La maternidad es un trabajo a tiempo completo, y uno de los más forzados. Es casi imposible no perder la calma y la cordura ante tantas obligaciones, pero si te sientes al borde, puedes recargar energías con estas acciones.

Ser madre sin agobiarse

Las tareas domésticas son agotadoras, pero cuando se juntan con la labor de ser madre, el asunto suele complicarse. Cocinar, lavar, planchar y cuidar a dos o más hijos a la vez, puede ser agobiante. Y aunque se tenga la posibilidad de recibir algo de ayuda, la maternidad es un “contrato” a tiempo completo, que no incluye jubilaciones.

Es un regalo ¡sí!, una experiencia maravillosa, ¡sí!, pero estar a cargo de un chico las 24 horas del día disminuye las energías. Evitar que se lastime, vestirle, bañarle, darle de comer, llevarle al cole, prepararle la lonchera, lograr obediencia y cooperación… Son tantas las ocupaciones, que es inevitable perder la paciencia. Si te sientes al límite y no sabes qué hacer, es importante que sigas estos consejos.

Actividades que ayudan a las madres a no perder el control

Lo primero es entender que no eres un superhéroe. Por tanto no debes culparte por sentir frustración, cansancio y hasta deseos de salir corriendo. Es comprensible que en algún momento tu rol de madre te lleve al límite. Cuando esto ocurra, debes respirar profundo y relajarte. La sensación será gratificante, pero no puedes conformarte con ello.

Es necesario que realices actividades, preferiblemente fuera del hogar, que te permitan distraerte y descansar.  Hacerlo periódicamente te ayudará a estar más sosegada, y a reducir los episodios de estrés generados por el exceso de trabajo con tus hijos. ¿Qué opciones tienes?

  • Buscar un hobby o pasatiempo. A pesar de contar con poco tiempo libre, las madres pueden reservar un espacio para bailar, cantar, pintar, practicar un deporte. Cualquier cosa que le permita despejarse por un rato, para luego retomar las labores cotidianas al lado de sus hijos. Dedicar un día para ir al salón de belleza, al spa, de compras o a una sesión de yoga, también dará grandiosos resultados.
  • Reunirse con las amigas. Es común que, al tener los hijos, las mujeres se aíslen en el hogar, alejándose de las amigas. No obstante, nada mejor que compartir con ellas un café, un licor o simplemente una charla para recordar viejos tiempos y reírse de sus travesuras y complicidades. Sin duda, estas reuniones son experiencias agradables que ayudan a mantener la conexión con su vida previa a la maternidad, lo cual es muy importante. Después de esos encuentros, el cuerpo y la mente estarán en capacidad de retomar la rutina.
  • Compartir a solas con la pareja. Es conveniente, de vez en cuando, darse una escapadita con la pareja, para disfrutar de una cena romántica. De ser posible tomarse un fin de semana en soledad. Siempre se podrá contar con las abuelas para cuidar a los niños para tomarse un merecido descanso. Al volver a casa te sentirás tan feliz de estar con tus hijos, que ni te acordarás de sus tremenduras ni de que te llevan al límite. Y es que pasado el agobio, tu instinto maternal volverá con mayor fuerza, porque-ante todo-eres una madre especial.
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