Sharenting, los padres comparten demasiada información de sus hijos en la red

Sharenting es una palabra resultante de la fusión de share (compartir) y parenting (crianza de los niños), básicamente define el uso excesivo de las redes sociales por parte de los padres, compartiendo todo tipo de fotografías e información de sus hijos en las redes sociales.

Redes sociales y padres

Se define como sharenting u oversharenting el uso excesivo de las redes sociales por los padres para compartir contenidos sobre sus hijos. Se trata de un contenido estrella, fotos y vídeos de los más pequeños son compartidos en todo tipo de redes sociales, Twitter, Facebook, Instagram, Youtube, etc. A esto hay que sumar la información que se comparte a través de blogs y foros, sobre temas relacionados con la crianza, la educación, trucos, etc.

Ahora, una investigación realizada por el Mott Children’s Hospital de la Universidad de Michigan sobre el sharenting, concluye que más de la mitad de las madres y hasta un 33% de los padres, hablan sobre la crianza de sus hijos a través de las redes sociales, además, casi un 75% de los padres encuentran a través de las redes sociales un modo de sentirse menos solos. Los expertos han planteado la pregunta ¿cuál es el límite cuando se trata de cruzar la frontera entre la vida pública y privada?

No hace mucho hablábamos sobre una curiosa campaña puesta en marcha por una plataforma cuya finalidad es concienciar a los ciudadanos sobre la privacidad en el mundo digital. En esta campaña se estaban comercializando tazas con fotos de niños de Flickr que se vendían en una tienda online, como un modo de dar un toque de atención a los padres y que comprendieran que subir fotografías de sus hijos a las redes sociales es ceder derechos a personas que pueden utilizarlas para comercializar productos. Sobre este tema hemos hablado en muchas ocasiones, muchos expertos explican que no es conveniente compartir las fotografías de los hijos, así como de momentos íntimos en las redes sociales, ya que nunca se sabe quién puede manipular este material y con qué finalidad se puede utilizar.

Según los expertos que han realizado el nuevo estudio, cuando los niños ya tienen suficiente edad para usar los medios sociales, se encuentran con que ya tienen una identidad digital que ha sido creada por sus padres, algo que no les beneficia. Compartir alegrías, penas, desafíos y todo tipo de cuestiones relacionadas con la paternidad parece que se ha convertido en una norma social, esta práctica tiene sus ventajas y desventajas, es cuestión de hacer balance y valorar. Por un lado los medios sociales ofrecen a los padres muchas posibilidades que consideran útiles, por otro lado el exceso de información que se comparte puede plantear serios riesgos para la seguridad y privacidad de los niños.

De la investigación se desprende que casi un 70% de los padres utilizan las redes sociales para obtener consejo de otros padres más experimentados, de ellos, un 62% asegura que esto les ayudó a sentirse menos preocupados en temas de crianza. El desglose por temas y porcentaje de consultas es el siguiente: un 28% consulta sobre cómo ayudar a dormir a los niños, un 26% se asesora sobre temas de alimentación y nutrición, un 19% sobre temas relacionados con la educación y la disciplina, un 17% pregunta sobre cuestiones asociadas a la guardería y la edad preescolar, y un 13% sobre los problemas de conducta de los niños.

Los padres reconocen que existen riesgos al compartir información de sus hijos en las redes sociales, algunos se preocupan por la información de carácter privado a la que acceden otros usuarios, y otros se preocupan por lo que hayan podido compartir, fotografías e información que podría avergonzar a sus hijos en un futuro. Pero curiosamente parece que estos temores se relegan a un segundo plano y pesa mucho más el deseo de compartir todo tipo de información. El riesgo de que los padres compartan información demasiado personal o embarazosa para los hijos es real, información que después no se podrá eliminar y los hijos no tendrán control sobre este tipo de información compartida.

Existen casos que asustan, como por ejemplo el que leemos aquí sobre el robo de fotografías que realizan otros padres de otros países, presentando a los niños como si fueran sus propios hijos (véase el caso citado antes de la venta de objetos con fotografías robadas de niños). Dar demasiada información es facilitar que otros internautas conozcan muy bien a los hijos, sus gustos, dónde viven, qué hacen, realmente es un tema peligroso. A esto hay que añadir que este material puede ser utilizado convirtiendo a los niños en el blanco de bromas crueles o sufrir acoso.

Los padres somos responsables de la privacidad de nuestros hijos y es necesario ser más cuidadosos con lo que se comparte en la red, hay que pensar en los hijos y no en el propio ego. Os recomendamos leer este artículo de la Universidad Health System de Michigan sobre el Sharenting, no tiene desperdicio.

Foto | elNico

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