Nunca des estos consejos a tus hijos ¡Son muy negativos!

Los niños muestran una confianza absoluta en sus padres. Sin embargo, algunas sugerencias bienintencionadas generan a largo plazo nerviosismo, estrés, ansiedad e incluso depresión.

Estos consejos no son aptos para niños

El afán por lograr que los niños “trabajen” en su futuro puede resultar contraproducente. Así acontece con pensamientos muy difundidos sobre cómo ser una persona exitosa o cómo resalta sobre los demás, dijo en un importante diario español la directora del Centro para la investigación del altruismo de la Universidad de Stanford, Emma Seppälä. En principio ciertos consejos arrojarán excelentes resultados. No obstante, conforme pasa el tiempo se descubre qué tan perjudiciales pueden ser, afirmó la también autora del libro ‘The Happiness Track’.

Seppälä desgranó los riesgos que se esconden en las recomendaciones que cientos de padres dan a sus hijos. Aunque lo hacen con las mejores intenciones, a la larga pueden generar nerviosismo y frustraciones. ¿Estás incurriendo en ello? Sigue leyendo y lo sabrás.

Cuidado con estos consejos. Son negativos

Es comprensible que quieras un gran porvenir para tu hijo. Sin embargo, frases como “céntrate en en el futuro”, podrían alejarlo del presente y desatar un estado de ansiedad muy negativo. Muchos chicos pierden el foco de su felicidad y desarrollan enfermedades psicológicas como depresión. Concéntrate en proporcionarle experiencias positivas que lo hagan ser más productivo, y le permitan encarar las dificultades que puedan surgir.

Si bien las metas son necesarias, también lo es tener los pies en el ahora. Opta por apoyar a tu peque en las actividades que está realizando, para que las aproveche al máximo y las disfrute lo más que pueda.

El tema del estrés es delicado

Conforme a cifras de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés, 8% de los niños así como 20% de los jóvenes españoles padecen estrés. El ente ubicó entre las causas primordiales las clases extracurriculares, la presión social y académica, y el ansa por entrar a una buena universidad. Todos aspectos incitados mayormente por las exigencias de los padres.

El caso de Japón es representativo en este tema, puesto que el estrés colegial desproporcionado, es una de las primeras razones de muerte en personas de entre 10 y 19 años. Ante estos escenarios, puedes inculcarle a tu hijo cómo prevenir y lidiar con el estrés. La planificación de prioridades, y la importancia de dedicarle tiempo a cada tarea, son razonamientos útiles. Decirle que el “estrés es necesario”, puede ser fatal. Está en tus manos hacer que pueda manejarlo con inteligencia.

Hay que respetar el tiempo libre

Al igual que sucede los adultos, los infantes precisan de ratos de descanso y ocio. Aunque consideres que invitarlos a “hacer algo” es altamente positivo, es conveniente que sepas que la sobreestimulación favorece la irritabilidad, la hiperactividad y los colapsos espontáneos.

Fomenta en tu hijo algún pasatiempo como pintura, dibujo, lectura o similares, en ambientes sosegados y agradables. Dejar que divague potencia su lado creativo, autodidacta e innovador. Que sea aburra a ratos tampoco tiene nada de malo. Bríndale un respiro de tantas actividades.

Las equivocaciones son habituales. Que lo sepan todos

El ensayo y error es un básico del aprendizaje, así como de la vida. Los comentarios negativos que le hagas a tu hijo tras una equivocación pueden condicionar sus habilidades y personalidad. Cuidado con decirle “no te equivoques”. 

Aunque conozca sus fortalezas, es bueno que sepa que en ocasiones las cosas no resultan como se quiere. Así se animará a intentarlo las veces que se caiga, aprenderá a sobrellevar la frustración y los errores, y se blindará contra el miedo patológico a ser rechazado.

La competencia no siempre es buena

Es necesario que tu hijo tenga relaciones sanas que excluyan la competencia, para que ésta no sea el hilo conductor de todas sus interacciones. Cuando son pequeños, el apoyo, la colaboración y la compasión deben marcar su proceso de socialización. “Compite”, “triunfa sobre tus rivales”, son oraciones que no deben estar en tu léxico habitual. 

Un cambio en la manera en la que se dicen las cosas, puede hacer que tu hijo se sienta más amado y respaldado por ti. No es lo que se dice, sino como se dice. Presta atención a ello.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...