Los padres con menor volumen testicular cuidan más a sus hijos

Una investigación ha determinado que existe una relación entre los padres con menor volumen testicular y el nivel de cuidado que se les profiere a los hijos. El menor tamaño testicular se relaciona con la dedicación de mayor energía a la atención y crianza de los bebés.

Paternidad

Acabamos de conocer una curiosa investigación en la que se concluye que los padres con menor volumen testicular se implican más en el cuidado de los hijos. Podría parecer una broma, pero es un estudio serio desarrollado por investigadores de la Universidad Emory (Estados Unidos) y publicado en la prestigiosa revista científica PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences).

Este estudio parte de los resultados obtenidos en investigaciones anteriores que habían determinado que existía una relación entre el nivel de testosterona de los padres y la implicación en el cuidado de los hijos. La nueva investigación da un paso más y logra asociar tamaño de los testículos del padre y mayores cuidados y atenciones a los hijos. El volumen testicular se asocia a la producción baja de testosterona, de ahí que se realizara una investigación en esta dirección, el objetivo era estudiar la relación entre la energía que invierten los padres en sus hijos, y el tamaño de sus gónadas.

Para llegar a la mencionada conclusión, los investigadores trabajaron con un grupo de 70 padres con edades comprendidas entre los 21 y los 43 años de edad, todos ellos tenían un hijo de 12 a 24 meses de edad. Mediante el uso de la resonancia magnética se determinó el volumen de los órganos reproductores de todos los padres, también se monitorizó la actividad cerebral de los padres mientras observaban una fotografía de sus hijos. Complementando estas pruebas se realizó una encuesta en la que se preguntó a los padres sobre su implicación y grado de participación a la hora de cuidar a sus pequeños.

Para determinar el grado se realizaron preguntas como si les daban de comer, si acompañaban a los niños junto a la pareja al pediatra, si se levantaban por la noche para atender al bebé, consolar sus lloros o darles el biberón, etc. Como nota interesante a tener en cuenta, en la prueba de las fotografías, se constató que los padres con menor volumen testicular experimentaban mayor actividad en las zonas cerebrales relacionadas con la motivación y la recompensa. Tras cotejar toda la información obtenida, se llegó a la relación entre padres con testículos más pequeños y mayor atención y cuidado infantil.

Hay que decir que los expertos indican que en lo que respecta a la relación gónadas y producción de testosterona, la relación es algo débil pero es positiva. De estos resultados se desprende otra conclusión, un posible equilibrio entre el apareamiento y la crianza. Al respecto se postula una hipótesis evolutiva, los organismos poseen una cantidad finita de energía y ésta puede dedicarse o bien para el esfuerzo del apareamiento, o a la crianza de los niños. Según leemos aquí, son dos actividades que compiten, a mayor energía para el apareamiento, menor energía para el cuidado de los niños, y lo contrario, a menor energía dedicada al apareamiento, mayores cuidados se profieren a los niños.

La reducción del nivel de testosterona, minimiza el esfuerzo en el apareamiento y la energía se canaliza en los cuidados y atenciones proferidos a los descendientes. Conociendo esta relación, se podría pensar que una mujer que quiere un padre que cuide y atienda bien a sus hijos, seleccionará un hombre con testículos más pequeños. En todo caso es un curioso estudio que quizá explique por qué unos padres están más predispuestos que otros a cuidar a sus pequeños. Podéis conocer todos los detalles de la investigación a través del artículo publicado en la revista científica PNAS.

Más información | Universidad Emory
Foto | Anieto2k

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