La presión de ser madre

La presión de ser madre

Ser madre es un deseo mayoritario, sin embargo existen mujeres que por bien por motivos laborales o personales postergan el momento de tener un hijo. Como hemos comentado en otras ocasiones, cada vez es más frecuente lograr un embarazo a edades tardías gracias al avance en las técnicas de reproducción asistida en el campo de la inseminación artificial, la donación de óvulos, etc. En estos casos, las mujeres o sus parejas se someten a distintos tratamientos de fertilidad porque quieren tener un bebé, pero ¿qué ocurre cuando no entra en sus planes tener descendencia?

En muchas ocasiones, estas mujeres también se ven presionadas a convertirse en madres. Desde su entorno más cercano, la pareja o la familia, hasta niveles sociales superiores les imponen la necesidad de procrear para ser más felices, contribuir al desarrollo de su país, etc. El ejemplo más representativo es el caso de Japón, lugar en el que el gobierno subsidia tratamientos contra la infertilidad y la píldora anticonceptiva cuesta unos 700 euros al año.

El hecho de que las japonesas sufran esta gran presión social de ser madres se debe a un dramático envejecimiento de la población. Mientras que casi el 23% de la población está compuesta por mayores de 65, sólo un 13% son menores de 14 años. En la actualidad, en Japón el promedio de hijos por mujer es de 1,2.

Las políticas del gobierno japonés para promover la natalidad incorporaron en 2005 el subsidio para tratamientos de fecundación in vitro. En el primer año, 17.000 japonesas se adhirieron al programa, sólo cuatro años más tarde la cantidad de beneficiarias se ha quintuplicado, llegando a las 90.000.

Sin embargo, a pesar del éxito que revelan estas cifras, en Japón existen voces críticas con esta política que presiona a las mujeres a ser madres. Denuncian que no se tenga en cuenta la voluntad de la mujer de tener un hijo y su disposición a asumir esta responsabilidad. Según esta visión, la mujer se convierte en una “máquina de hacer bebés”, y no una persona con derecho a decidir sobre su vida y su futuro. En palabras de la profesora de la Universidad de Keio Nagaoki, la campaña del gobierno apunta “a aumentar la natalidad desde una perspectiva médica y nacional”, dejando de lado el factor humano y los derechos reproductivos.

La caída de la tasa de natalidad y el envejecimiento de la población de los países desarrollados es un problema de graves consecuencias que pone en entredicho el equilibrio social actual, por eso ¿consideras adecuado presionar a las mujeres a ser madres o debería cada persona decidir por sí misma?

Fuente | Periodismo Humano
Foto | Toshimasa Ishibashi

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