Errores frecuentes en la crianza de un niño

Aquellos que ya han tenido la experiencia de ser padres podrán dar fé de que nadie nace sabiendo cumplir éste rol tan difícil. Pasar a ser responsables de la vida de otro ser es realmente comlicado y durante la crianza pueden darse una gran cuenta de errores comunes a la mayoría de los progenitores que vale la pena tener en cuenta.

Muchas veces con la necesidad de cubrir todas las necesidades de un niño, tanto el madre como el padre sulen incurrir en errores de crianza que a la larga pueden convertirse en grandes inconvenientes, nunca se harán para hacerle realmente mal al pequeño, sino más bien todo lo contrario. Los errores se cometen tratando de tener buenas intenciones al ayudar a crecer a un niño.

Existen una buena cantidad de puntos claves que sabiéndolos será mucho más sencillo no caer en ellos. El trabajo de padre es de tiempo completo, no hay que alterarse ni frustrarse, tanto los adultos como los niños irán aprendiendo juntos en todo lo que respecta a la crianza y el desarrollo de ambas partes.

Frecuentemente durante el primer año de vida de un bebé uno de los errores más comunes es el de la sobreprotección. Cuidar al niño siempre es necesario, como lo es también saber que a medida que va creciendo el niño va desarrollando habilidades y capacidades propias que necesita poner a prueba, por lo que es necesario que se deposite mayor confianza en eso.

A partir del segundo año de vida los niños pueden volverse muy caprichosos, y un error común por parte de los padres es ponerse nerviosos con el llanto excesivo del pequeño o las permanentes rabietas, para ésto sólo es aconsejable armarse de paciencia y considerar que se trata de una etapa de su crecimiento, muchos de sus llantos y berrinches no deben ser considerados y pasarán más rápido de lo que se piensa.

Hacia los 3 años de edad el niño pasa por una etapa de cambios, y comienza a tomar conciencia de sus temores y falencia. Muchos padres intentan minimizar éstos miedos inclusive burlándose de ellos o ridiculizándolos, ésto es completamente negativo para el niño, dado que necesita hablar del asunto y apoyo para superarlos sin mayores consencuencias.

A los 4 años de edad el niño es perfectamente capaz de ser autónomo en más de una tarea, hay que dejar que lo sea, ya que el error más común en ésta etapa es el de ayudarlos en absolutamente todo, sin dejarlo actuar por su cuenta, siendo completamente necesario que vaya desarrollando cierta independencia para capacitar sus habilidades y capacidades propias, cosa que lo posicionará mejor en un futuro.

A los 5 años será notable la destreza del pequeño en varios aspectos, aún así hay que considerar de que se trata de un niño muy jóven y hay que permitirle todos sus errores, muchos padres sobreexigen demasiado a sus hijos con la intención clara de fortalecer su potencial, lo cierto es  que cada uno tiene sus tiempos, y presionarlos es realmente un error.

Vía | Buenas Ideas
Foto | La psiquiatria

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