Compra lo indispensable para la llegada del bebé

Los padres tenemos que aplicar una regla importante para poder economizar con la llegada del bebé, para ello, lo mejor es comprar lo indispensable como la cuna, la trona, el cambiador o la bañera, y adquirir otros accesorios solamente cuando realmente sean necesarios. Y la misma regla se debe aplicar con la ropa para evitar acumularla y que algunas prendas ni siquiera lleguen a estrenarse.

Compras de artículos de bebés

Algo de lo que pecan muchos padres con la llegada del bebé es comprar todo tipo de artículos que al final no se utilizan o se utilizan en contadas ocasiones, son complementos y accesorios que lo único que hacen es incrementar el gasto y ocupar espacio. Si ya de por sí el gasto en artículos necesarios es elevado, la cuna, la bañera, el cambiador, la sillita de coche, etc., con la compra de artículos que no son indispensables, el gasto se dispara.

Lo mismo ocurre con la ropita, sin darnos cuenta terminamos comprando una cantidad de ropa exagerada, y algunas prendas ni siquiera se estrenarán. Lo más curioso, es que a pesar de que esto ocurre en los primeros meses, se vuelve a repetir en las siguientes etapas del desarrollo. La regla que se ha de aplicar es comprar lo indispensable para la llegada del bebé y mantenerla con todo y con el tiempo, ello supondrá un ahorro importante de dinero y de espacio.

Anteriormente hemos hablado del gasto medio que tienen los padres con la llegada de un bebé, varios estudios apuntan que las familias gastan en exceso, especialmente en los países desarrollados. En la mayoría de casos, los padres terminan arrepintiéndose de haber realizado compras de productos al constatar que eran innecesarios, pero es lo que tiene el marketing de los productos para bebés, nos hacen creer que todo es necesario, siendo fácil de convencer a los futuros papás de ello.

Hacer una lista de necesidades es una buena idea, así como seleccionar todos aquellos artículos que realmente son necesarios e indispensables, ya que se utilizan de forma habitual, el resto de artículos sólo se deberán adquirir si realmente se necesitan. Pero los gastos no sólo giran en torno a lo que necesita el bebé, las familias rápidamente consideran necesarias otras cuestiones, como cambiar de coche, realizar reformas en el hogar, preparar la habitación infantil… se trata de una serie de gastos adicionales que provocan una gran presión económica, el gasto en artículos innecesarios del bebé termina siendo ridículo en comparación con los gastos ahora comentados.

Plantearse qué son necesidades y prioridades es algo que los padres deben pararse a pensar y analizar, de este modo es muy posible que muchos artículos no se compren y con ello se podrá mantener una buena economía. Cada año el gasto medio por tener un bebé se incrementa, algo lógico teniendo en cuenta que el nivel de vida sube, pero también hay que decir que los fabricantes abusan y los precios de algunos productos dirigidos a bebés y niños son exagerados. Por ejemplo, los zapatitos son excesivamente caros y no merece la pena tener varios pares, sobre todo sabiendo que en poco tiempo se dejarán de utilizar por el crecimiento del pequeño.

En definitiva, cualquier padre que haya pasado la experiencia, recomendará calma a la hora de comprar lo que se necesita para la llegada del bebé, de acuerdo que todos queremos lo mejor para los pequeños y que no les falte de nada, pero ¿realmente necesitará todos los complementos y accesorios que se nos pasan por la cabeza? En absoluto.

Foto | Vkat

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...