Cómo hacer frente al síndrome post vacacional infantil

Con la proximidad del fin de las vacaciones y el inicio de la temporada escolar, es interesante saber cómo hacer frente al síndrome post vacacional infantil, aquí os proporcionamos algunos consejos para que los niños asimilen mejor el cambio de rutinas y hábitos.

Síndrome de la normalidad infantil

El verano, y concretamente las vacaciones, llegan a su fin casi sin darnos cuenta, apenas quedan unas semanas para que niños y adultos retomen las actividades rutinarias, la escuela, el trabajo, etc. Como recordamos cada año, ahora es el momento de empezar a hacer frente al síndrome post vacacional infantil, es necesario que los niños adopten de forma progresiva los hábitos, rutinas y costumbres asociadas a la temporada escolar.

Como sabemos, las vacaciones están marcadas por el cambio de hábitos y rutinas, cambia la hora de acostarse y levantarse, la alimenetación, las actividades que se realizan, etc., se trata de cambios que se asimilan rápidamente y que después cuesta abandonar para retomar las actividades habituales. Si la transición se realiza rápidamente, los niños pueden sufrir depresión, cansancio, ansiedad, insomnio, apatía, etc., estos son problemas que acusan de forma más pronunciada los niños que pasan de la educación primaria a la educación secundaria, ya que el cambio de ciclo supone enfrentarse a cambios en las rutinas que seguían a lo largo del año.

Se pueden aliviar de forma significativa las consecuencias del síndrome de la normalidad o post vacacional infantil introduciendo unos pequeños cambios durante estos últimos días de vacaciones, así, cuando llegue el momento de volver al cole y a las rutinas diarias, los niños no experimentarán un cambio drástico. Es necesario empezar a comer y cenar a una hora que se ajuste a los horarios de la temporada escolar, irse a dormir más temprano y levantarse también más temprano, como si ya se fuera al cole.

Merece la pena involucrar a los niños en las compras de material escolar, muchos padres aprovechan la última semana de agosto para realizar estas compras para aprovechar algunas ofertas y descuentos. De este modo ilusionamos a los niños con la vuelta al cole y paralelamente, no está de más comentar todo lo positivo que resulta este retorno, encontrarse con los amigos y compañeros de clase, así como todo lo que se va a poder realizar durante los fines de semana, ya que se podrá seguir disfrutando de algunas salidas y actividades veraniegas.

La alimentación es un pilar clave en el estado de ánimo de los niños, es necesario que disfruten de una dieta saludable en la que no falten los productos frescos, ya que proporcionan todos aquellos nutrientes que les ayudan a estar sanos y a tener mejor humor. En vacaciones impera, en cierto modo, la permisividad, se flexibilizan la dieta y los horarios, se disfruta de ocio y tiempo libre, y lo cierto es que cualquiera se acostumbra rápidamente a todo ello, de ahí que también los adultos sufran este síndrome. En el caso de los niños, el cambio es más acusado y en algunos casos y dependiendo de la edad, pueden tener rabietas, se vuelven irascibles y no quieren saber nada del colegio, por ello, seguir las pautas antes indicadas será beneficioso para que se acostumbren con más facilidad a las rutinas que imperarán a lo largo del año, hasta las próximas vacaciones.

Claro que, este periodo de adaptación no termina cuando empieza la escuela, durante unos días merece la pena dejar que los niños se relajen antes de hacer los deberes, evitando que se inicie una sobrecarga académica. Como ya hemos comentado en otras ocasiones, muchos profesores son conscientes de esta situación y por ello inician la actividad a un ritmo relajado que se va acelerando poco a poco a fin de que los niños no acusen de forma pronunciada el síndrome post vacacional. Es recomendable que los padres se impliquen tras la vuelta al cole, preguntarles cómo les ha ido, a quién han conocido, que opinan de los nuevos profesores, etc., todo ello ayuda formando parte de una “terapia positiva”.

A todo esto hay que añadir que durante los primeros fines de semana y algunas tardes después del colegio, será beneficioso realizar actividades y juegos al aire libre, disfrutar de un paseo en bicicleta, ir a comprar en familia, etc., todo ello ayudará a realizar una correcta transición para que los niños acepten de mejor grado los cambios que implica volver a la escuela y a las rutinas de todo el año.

Foto | Abriles_

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