Tomar bebidas azucaradas en el embarazo aumenta el riesgo de obesidad en los futuros bebés

Una investigación observacional muestra que existe relación entre el consumo de bebidas azucaradas durante el embarazo, y el riesgo de que la descendencia pueda sufrir sobrepeso y obesidad. Concretamente se apunta que el mayor riesgo se da en el segundo trimestre del embarazo, periodo en el que el feto acumula más grasas.

Obesidad infantil

Según los resultados de una investigación realizada por expertos de la Universidad de Harvard, la Universitat Rovira I Virgili, el ISGlobal y la Universidad de Massachusetts, tomar bebidas azucaradas en el embarazo aumenta el riesgo de obesidad en los futuros bebés. Cierto es que se han realizado muchos estudios observacionales que relacionan los refrescos y bebidas azucaradas con el riesgo de obesidad en niños y adultos, pero esta es la primera vez que se analiza la relación entre el consumo de bebidas azucaradas en el embarazo con el riesgo de obesidad en la descendencia.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores estudiaron a 1.078 madres y a sus hijos, que formaban parte del Proyecto Viva, un estudio longitudinal que tiene el cometido de encontrar el modo de mejorar la salud de madres e hijos, observando los efectos de la dieta de la madre, así como otros factores que influyen en el embarazo y tras dar a luz. Las madres cumplimentaron un cuestionario cada trimestre del embarazo en relación a la dieta que mantenían. En el apartado sobre el consumo de bebidas, debían seleccionar las categorías que consumían y su frecuencia, zumos de frutas, refrescos, agua, etc.

Tras el nacimiento de los bebés, los investigadores realizaron un seguimiento de la descendencia mediante encuestas a madres e hijos a lo largo de seis años, además realizaron visitas en persona a los niños cuando tenían 6 meses, 3 años y 8 años de edad. Tras comparar todos los datos, se llegó a la conclusión de que las madres que habían consumido más bebidas azucaradas, tuvieron hijos cuyo nivel de grasa corporal era más elevado que las madres que tomaron menos bebidas azucaradas, independientemente de la dieta y consumo de los niños.

Hilando un poco más fino, los expertos apuntan que una mayor ingesta de refrescos azucarados durante el segundo trimestre del embarazo se asocia a un mayor nivel se sobrepeso y obesidad infantil, siendo este periodo del embarazo el de mayor riesgo. Los expertos comentan que en los seres humanos ha sido más difícil demostrar una clara asociación entre la dieta de las mujeres embarazadas y la obesidad en sus hijos, al parecer, se llevaba a cabo un enfoque en los nutrientes, algo similar a lo que se realiza en los estudios con animales, en vez de analizar los alimentos.

Los investigares comentan que los resultados no les sorprenden, sobre todo porque en los últimos años se ha demostrado que la dieta de una mujer embarazada influye significativamente en muchos aspectos de la vida del futuro bebé. En el caso de este estudio, la razón de que el segundo trimestre sea el de más riesgo se debe a que en este periodo los fetos acumulan más cantidad de grasa, por lo que se cree que las bebidas azucaradas tendrían un papel significativo.

De todos modos, volvemos a hablar de un estudio observacional que no demuestra causalidad, por lo que se debería realizar un nuevo estudio con el que se pudiera demostrar con más claridad la relación y sobre todo la causalidad. Podéis conocer todos los detalles del estudio a través de este artículo publicado en la revista científica Pediatrics.

Foto | Harmony

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