¿Se puede comer marisco durante el embarazo?

Alguna de las ventajas de comer pescado y marisco bajo en concentraciones de mercurio es que ayuda a reducir el colesterol, problemas cardiovasculares, mejora el desarrollo neurológico del bebe y levanta el estado de ánimo de las mamas con depresión. Aunque hay que tener ciertas precauciones para evitar consumir pescado y marisco alto en concentraciones de ese metal. Hay una cantidad a la semana que se puede comer y un tipo de pescado y marisco más propicio.

El pescado y el marisco son una fuente importante de ácidos grasos (Omega 3), proteínas y nutrientes importantes para el ser humano y que  por ello son beneficiosos dentro de una dieta equilibrada. Por ello es importante que dentro de esa dieta no falte pescado y marisco, aunque es importante tener en cuenta que para niños, mujeres embarazadas y mujeres que están con la lactancia materna, se debe tener especial cuidado con la cantidad que se ingiere, el tipo de pescado y marisco que se come y como se cocina. Por este motivo, cabe señalar que aún estando embarazada o si se está dando lactancia materna se puede comer pescado y marisco, siempre y cuando se tengan algunas precauciones.

Se puede comer marisco, pero con precaución.

Muchas mujeres que están embarazadas se preguntan si pueden comer marisco durante su embarazo o durante la lactancia, por ello me parece interesante comentar el resultado de un estudio realizado en Gran Bretaña, donde refleja el estado de ánimo de casi diez mil mujeres embarazadas. Estas mujeres tuvieron que responder a preguntas sobre la cantidad que consumían de marisco y el estado de ánimo de las mismas, entre otras preguntas. Uno de los resultados curiosos fue que las mujeres en periodos de lactancia tenían mejor humor y veían aliviado el estado de ánimo, con lo cual, en caso de depresión, ésta mejoraba.

Además, según ese estudio el consumo de marisco consumido en cantidades determinadas podría ser beneficioso para el feto, ya que si lo come mamá, llega al bebé y esto podría beneficiar al desarrollo neurológico del feto. Esto podría estar beneficiando a las capacidades motoras, así como a la capacidad de memoria y futura expresión del lenguaje en el bebé. Para los adultos también es muy beneficioso porque ayuda a reducir el colesterol y los problemas cardiovasculares. No obstante, hay que tener cuidado con el consumo de marisco y pescado.

La razón es porque el pescado y el marisco son susceptibles de contener mercurio, un metal que se encuentra en el medio ambiente y que pasa a la cadena alimenticia del ser humano a través de los animales que lo ingieren. Por ello, las precauciones que hay que tomar  a la hora de consumir marisco y pescado en períodos de lactancia, embarazo o en el caso de consumirlo niños pequeños, es el tipo de marisco o pescado, la cantidad que se consume y como se cocina. El tipo de pescado o marisco recomendado, según la “FDA” (Agencia para los Alimentos y los Medicamentos de EEUU) y la EPA (Agencia de Protección del Medio Ambiente) son langostinos, atún en lata claro, salmón, bacalao, camarones o pez gato, entre otros.

Los que se deben evitar son el tiburón, la caballa, el pez espada o algunas “especies de atunes”, entre otros, ya que estos contienen más concentración de mercurio. En cuanto a la cantidad se recomienda 350 gramos a la semana cuando se trata de  pescado de baja concentración de este metal. La última recomendación para comer pescado y marisco es que embarazadas, durante la lactancia y niños nunca deben comerlo crudo y sobre todo se deben cocinar bien.

Foto | whologwhy en Flickr

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