¿Qué es el sangrado de implantación?

Tras una semana después de la concepción, algunas mujeres experimentan el denominado sangrado de implantación, se trata de un tipo de sangrado ligero de poca duración que se produce por la implantación del blastocito en el epitelio endometrial. En este proceso se pueden romper algunos vasos sanguíneos que originan el sangrado.

Sangrado en la concepción

El sangrado de implantación es una de las primeras señales que delatan que se ha producido la concepción, se da en uno de cada tres embarazos y en algunos casos es el primer síntoma del embarazo. Una vez que el óvulo ha sido fertilizado se convierte en un cigoto e inicia su viaje hacia las trompas de Falopio, mientras, se desarrolla la división celular hasta formar la mórula que posteriormente se convierte en un blastocito.

Cuando el blastocito alcanza el útero a partir del séptimo día tras la fecundación, toma posiciones y se adhiere al epitelio endometrial, en algunos casos el tejido que se forma a su alrededor puede provocar daños en los vasos sanguíneos, por lo que se produce una pequeña fuga de sangre que fluye desde el útero hasta la vagina. El sangrado tiene una duración corta, es ligero y no supera los cinco días, siendo una pista precoz del inicio del embarazo.

El sangrado de implantación se suele producir entre los 7 y los 12 días tras la concepción, dependiendo del tiempo que tarde en llegar el blastocito al epitelio endometrial, coincide también con la proximidad del ciclo menstrual, pero como ya hemos explicado, el sangrado es muy diferente y se puede reconocer como un síntoma del embarazo. Ocurre en muchos casos que este tipo de sangrado es confundido con la menstruación, considerando la mujer que está sufriendo una regla irregular.

Si el periodo suele ser regular, la presencia de este tipo de sangrado se puede identificar con facilidad, en todo caso, cuando es confundido, sorprende a quienes lo sufren porque su embarazo tiene cuatro semanas más de lo que habían estimado. Lo normal en estos casos es acudir al ginecólogo, que posiblemente confirmará el embarazo, momento en el que también se determinará la edad gestacional correcta del feto.

Si sufres este tipo de sangrado hay que prestar atención a los signos que delatan su origen, la sangre tiene un color diferente y la cantidad es menor que la que procede del ciclo menstrual, puede ser de un color rosado pálido o de un color que se asemeja al café, generalmente es más oscuro y la razón es por el tiempo que trascurre desde que la sangre se origina, hasta que llega a la vagina. Otro síntoma que acompaña a este tipo de sangrado son los cólicos, lo que hace creer que son dolores de menstruación.

Ante un dolor que no se parezca al que se suele sufrir con la menstruación y que se mantenga en los próximos días, es necesario acudir al especialista ya que podría delatar algún tipo de problema en el embarazo, como por ejemplo, un embarazo ectópico. Hay que decir que el dolor no es algo habitual y menos del tipo abdominal.

A este síntoma del embarazo hay que sumar otros ya habituales, las náuseas y vómitos, aversión ante determinados olores, etc. Ante estos síntomas merece la pena realizar el test de embarazo para la confirmación. Como ya hemos comentado en otras ocasiones, cuando se produce la concepción se desencadenan en el organismo todo tipo de cambios físicos, metabólicos, fisiológicos… que tienen como cometido preservar, alimentar y desarrollar la nueva vida concebida.

Estos cambios se pueden apreciar rápidamente en algunos casos y evidencian el embarazo, por ejemplo, el dolor y sensibilidad que pueden aparecer en los senos, cansancio, pesadez, cambios de humor, etc. Ante la sospecha de un sangrado de implantación, es recomendable acudir al médico para confirmar el embarazo o para saber si se ha producido por otra causa, como un cáncer cervical, enfermedad que también produce este tipo de sangrado.

Foto | Polyhex

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