No usar los anticonceptivos provoca 15 millones de embarazos no deseados

Muchos embarazos no deseados son el resultado de no utilizar los anticonceptivos, una investigación muestra que se podrían evitar hasta 15 millones de embarazos no deseados si se utilizaran.

Métodos anticonceptivos

Según un estudio de la OMS (Organización Mundial de la Salud), millones de mujeres de todo el mundo tienen un embarazo no deseado por el miedo a los anticonceptivos modernos, el 40% de las mujeres los evitan porque están preocupadas por los efectos secundarios y las consecuencias para la salud de su uso. Un 20% no usa estos métodos de protección porque subestiman el riesgo de embarazo, es decir, no creen que se vayan a quedar embarazadas y consideran que no necesitan utilizar los anticonceptivos.

El resultado, sea por una razón u otra, es que el hecho de no usar los anticonceptivos provoca 15 millones de embarazos no deseados. Los expertos de la OMS aseguran que de los 16’7 millones de embarazos no deseados que se producen en el mundo, esos 15 millones se podrían haber evitado fácilmente.

Estas conclusiones se obtienen tras el análisis realizado de los datos de 35 países cuya economía es media o baja, los investigadores apuntan que estos hallazgos se aplican a un tercio de la población mundial. Claro, que ya no es sólo el problema del embarazo no deseado, los investigadores apuntan también la falta de anticonceptivos adecuados que puede derivar en abortos no deseados, para llegar a esta conclusión se analizaron los datos de 12.874 mujeres con edades comprendidas entre los 15 y los 49 años que se habían quedado embarazadas, a pesar de estar tomando anticonceptivos.

Los investigadores analizaron a 111.301 mujeres que estaban embarazadas de los 35 países del estudio, posteriormente calcularon el número de embarazos no deseados y la proporción de los que se produjeron por no haber utilizado un método anticonceptivo, sean preservativos, píldoras, anticonceptivos inyectables, etc. También se tuvieron en cuenta los métodos tradicionales para evitar el embarazo, como por ejemplo la marcha atrás, tener relaciones fuera del periodo más fértil, etc. En este caso, los expertos dicen que los métodos tradicionales incrementaban hasta en 2’7 veces el riesgo de tener un embarazo no deseado, pero si no se utiliza ningún método de anticoncepción el riesgo de tener un embarazo no deseado se incrementa hasta 14’5 veces.

Otro dato de interés, las mujeres más pobres y con menos estudios son más propensas a no utilizar un método anticonceptivo moderno. 14.893 no utilizaron anticonceptivos a pesar de que no querían quedarse embarazadas, la principal justificación de no utilizarlos fue como hemos indicado al principio, el temor a los efectos secundarios. Un 17’6% subestimaron su uso considerando que no era necesario utilizar los anticonceptivos ya que no se quedarían embarazadas. Sólo el 2’4% de las mujeres argumentaron que los anticonceptivos eran demasiado caros y que estaban fuera de sus posibilidades.

Según los responsables de la investigación, a pesar de que los supuestos problemas de salud eran la excusa más argumentada para no usar los anticonceptivos, estas preocupaciones no están respaldadas por ninguna evidencia, lo que demuestra que la falta de información sobre este tema es una de las cuestiones a resolver. Los trabajadores de salud tienen un papel importante, ya que pueden tranquilizar, explicar a las pacientes cuáles son los síntomas y efectos secundarios reales, así como encontrar el método anticonceptivo que mejor se adapte a cada mujer.

Curiosamente, estos trabajadores y personal sanitario no cuentan con las habilidades y la formación necesaria para desempeñar esta función, incluso tienen los mismos conceptos erróneos que las mujeres que no quieren utilizar los métodos anticonceptivos. Se podría reducir el número de embarazos no deseados si se trabajara para erradicar la percepción errónea que se tiene de los anticonceptivos modernos, concienciar a las mujeres para que utilizaran sistemas más fiables y más duraderos como los dispositivos intrauterinos. En esto no estamos de acuerdo, si el estudio se ha realizado en países con economías deprimidas, evidentemente las mujeres no tienen dinero para acceder a este tipo de medidas.

Es evidente que en estos países se deben adoptar estrategias a nivel nacional para hacer frente a esos supuestos problemas de salud que no tienen fundamento, el miedo a los efectos secundarios inexistentes, a que las mujeres no subestimen la posibilidad de que se puedan quedar embarazadas, etc. Podéis conocer más detalles de esta investigación a través de este artículo publicado en la revista científica Human Reproduction.

Foto | DFID

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