No existe relación entre la exposición a sustancias químicas en el embarazo y el aumento de la presión arterial

Según los resultados de un estudio realizado por ISGlobal, la exposición a sustancias químicas como el Bisfenol A, los ftalatos o los parabenos durante el embarazo, no provoca un aumento de la presión arterial, se ha constatado un efecto contrario, que la presión arterial se reduce.

Hipertensión en el embarazo

Una nueva investigación desarrollada por el Instituto de Salud Global de Barcelona, concluye que la exposición a sustancias químicas en el embarazo no provoca el aumento de la presión arterial, en todo caso, la exposición a algunas sustancias provocaría el efecto contrario, una menor presión arterial durante la gestación.

No ocurre lo mismo con la contaminación ambiental, cuya exposición en el tercer trimestre del embarazo incrementa hasta un 61% el riesgo de que la descendencia desarrolle durante la infancia una presión arterial sistólica elevada. La causa son las emisiones de PM2.5 en el medioambiente, partículas contaminantes en suspensión de tamaño ultrafino que son respiradas y que son producidas por el tráfico rodado y otras actividades antropogénicas.

Los expertos explican que los problemas de hipertensión en el embarazo son una de las principales causas de mortalidad y morbilidad en las madres y sus bebés, aunque la exposición a sustancias químicas ambientales podría aumentar el riesgo de hipertensión, pocos son los estudios que han analizado el impacto de las denominadas sustancias químicas no persistentes, las que permanecen en el organismo durante un periodo breve de tiempo como, por ejemplo, los ftalatos, los parabenos o el bisfenol A entre otras.

En la investigación se realizó un seguimiento a 152 mujeres embarazadas, los expertos recogieron diariamente muestras de orina a lo largo de una semana en dos trimestres del embarazo. Con ello se pretendía evaluar la exposición a 21 sustancias distintas. Paralelamente, se tomó la presión arterial de las mujeres al final de cada semana en la que se recogieron las muestras de orina.

Según los resultados, la mayor exposición a algunos tipos de ftalatos, parabenos y Bisfenol A, se asoció a una disminución significativa de la presión arterial, sobre todo durante el segundo trimestre del embarazo. Los resultados no apoyan las hipótesis de estudios anteriores en los que se consideraba que los ftalatos y otras sustancias tenían un efecto hipertensivo, siendo una contradicción con lo que ocurre con las mujeres que no están embarazadas, lo que delata la influencia de los cambios fisiológicos que se producen durante el embarazo, causantes de modificar la presión arterial tanto sistólica como diastólica.

Por tanto, estos productos químicos no persistentes podrían secundar el efecto de la disminución de la presión arterial, observado en los dos primeros trimestres del embarazo. Sin embargo, quizá sea necesario realizar un segundo estudio, ya que en el realizado, no se analizó el tercer trimestre del embarazo, que es cuando realmente existe riesgo de que aparezcan los trastornos hipertensivos.

En relación al presente estudio, los expertos comentan que se podría explicar cómo estos químicos afectan la presión arterial por la disrupción endocrina, cuando los químicos acceden al organismo, circulan por el torrente sanguíneo imitando la acción de las hormonas, destacando que el bisfenol A tiene propiedades estrogénicas, precisamente los estrógenos tienen un efecto protector sobre la rigidez de las arterias.

El estudio es interesante, pero como ya hemos comentado, hubiera sido interesante que se hubieran cubierto todos los trimestres del embarazo. Podéis conocer todos los detalles a través de la página de ISGlobal y en este artículo publicado en la revista científica International Journal of Hygiene and Environmental Health.

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