Medición del cuello uterino para conocer el riesgo de parto prematuro

La medición del cuello uterino es una prueba que puede determinar la insuficiencia cervical y por tanto, el riesgo de que se pueda producir un parto prematuro.

Bebés prematuros

Una de las pruebas preventivas que se pueden realizar entre la semana 20 y la semana 24 del embarazo, es la medición del cuello uterino, dependiendo de su tamaño se puede saber si existe riesgo de parto prematuro. Se podría decir que se trata de un diagnóstico precoz que facilita a los profesionales adoptar las medidas oportunas para intentar retrasar el parto unas semanas y que éste pueda llegar a término, lo que reduciría los posibles problemas en el futuro bebé.

Esta es una prueba realizada en el marco de los controles durante el embarazo, recordemos que gracias a estos controles se puede reducir el riesgo de parto prematuro. La medición del cuello uterino y la modificación de su morfología son pruebas recomendadas por los especialistas, pero curiosamente los expertos indican que no han facilitado que se reduzca el índice de nacimientos prematuros, aún así sostienen que es muy importante, ya que un parto que se puede producir en la semana 28 se puede retrasar hasta la semana 33 del embarazo, por lo que ya no serían prematuros extremos, se ganan unas semanas y por tanto avanza el desarrollo en el bebé, se reducen los riesgos y problemas que puedan sufrir los pequeños.

Los expertos explican que a menor grado de inmadurez, menores secuelas y complicaciones, de ahí que se le brinde tanta importancia a la semana del parto, cada semana que se avanza cuenta. La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia explica que las complicaciones también son para la madre, pero principalmente las sufre el futuro bebé, la prematuridad se puede producir por diferentes motivos, pero generalmente las más frecuentes son de tipo infeccioso. Son muchas las razones que llevan a los expertos a intentar prolongar hasta la semana 34 la gestación, eso sí, siempre que no exista un motivo grave que ponga en riesgo la vida de la madre o el hijo, recordemos que en determinadas circunstancias se induce el parto prematuro a fin de garantizar la salud de madre o hijo.

Retomando el tema de la medición del cuello uterino, se suelen pedir ecografías transvaginales que facilitan dicha medición, nada que ver con el diagnóstico que se realizaba antaño, una insuficiencia cervical se diagnosticaba tras haber sufrido varios abortos espontáneos o partos prematuros durante el segundo o tercer trimestre del embarazo. La insuficiencia cervical se presenta como un cuello uterino más débil y blando de lo habitual, también se presenta anormalmente corto y podría dilatar sin contracciones a partir del segundo trimestre del embarazo, dependiendo del peso del futuro bebé. La medición del cuello uterino puede diagnosticar el llamado cuello incompetente, y los especialistas, como decíamos, pueden intentar adoptar las medidas oportunas para prolongar el embarazo el máximo tiempo posible aumentando las posibilidades de bienestar del futuro bebé.

En el artículo de Europa Press también nos hablan del caso contrario, un embarazo que supera la fecha de parto, no debe extenderse más de 42 semanas de gestación, la razón es que el futuro bebé no recibe un aporte nutricional correcto para su desarrollo, por fortuna este es un problema que tiene más fácil solución, la inducción del parto. Sería todo un avance poder realizar una medición del cuello uterino, determinar el riesgo de parto prematuro y lograr utilizar tratamientos específicos que permitieran un parto a término. De momento esto no se ha conseguido, pero si se logra alargar el tiempo de gestación y el bebé seguirá siendo prematuro aunque tenga menos riesgos.

Foto 1 | Salimfadhley

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