Madres con obesidad o diabetes en el embarazo con mayor riesgo de tener hijos autistas

Ya en muchas ocasiones se ha discutido el hecho de que la obesidad durante el embarazo como también la diabetes, son factores de riesgo muy grandes tanto para la madre como para el feto en gestación. Recientemente se ha descubierto sobre este tema que mujeres con esas características tienen muchas posibilidades de tener niños con trastornos graves como retrasos en su desarrollo o autismo.

La investigación estuvo a cargo de la doctora Paula Krakowiak, del Instituto MIND de la Universidad de California que trabajó con un grupo de colegas en este estudio que ha podido definir que la obesidad materna, producto de malos hábitos alimenticios y estilos de vida sedentarios está estrechamente vinculada al nacimiento de niños diagnosticados con trastornos dentro del espectro del autismo hacia los 5 años de edad.

Los Centros para el Control de Enfermedades de los EEUU ha emitido datos que refieren a que en la actualidad uno de cada 88 niños nacidos en el territorio es diagnosticado como un individyo autista, y uno de cada 83 niños muestra fuertes demoras en su desarrollo, lo que no lo deja superarse con las mismas herramientas con las que cuenta el resto de los niños de la misma edad.

El incremento significativo de población infantil con autismo estaría ligado entonces a un incremento en los casos de mujeres con obesidad y sobrepeso, enfermedades en las que el estado general de la salud se puede ver perjudicado por enfermedades como la diabetes. Muchos especialistas concuerdan en que el aumento también es producto de una mejor técnica de diagnóstico, la cual se ha venido desarrollando en las últimas décadas.

Si bien hasta el día de hoy se desconocen las casuas del autismo, los especialistas sugieren que surgen a raíz de la influencia de factores genéticos y ambientales, estudios anteriores ya habían indicado que la diabetes durante el embarazo daba como resultado niños con problemas en el desarrollo general de sus capacidades. Los autores de este trabajo han indicado que se trata de una investigación preliminar y que aún no se ha podido probar una relación entre la causa y el efecto.

Para obtener los datos se analizaron los estudios continuos de niños nacidos en California, un total de 1.004 niños y niñas con edades comprendidas entre los 2 y los 5 años. De ese grupo 517 había sido diagnosticado con un trastorno dentro del espectro del autismo, otros 172 de ellos tenían retrasos en el desarrollo, y el resto, 315, tenía un desarrollo normal. Cada una de las madres fue analizada en sus condiciones metabólicas, buscando casos de obesidad, hipertensión y diabetes durante el embarazo.

Las tres condiciones se mostraron más presentes en aquellas mujeres que tenían niños con autismo o retrasos del desarrollo, ya que según indican los científicos, la glucosa materna puede atravesar la placenta pero no la insulina, por lo que si la mujer tiene altos niveles de glucosa el cuerpo del feto produce mayor cantidad de insulina y el incremento en la demanda de oxígeno puede provocar hipoxia en el tejido intrauterino, si la mujer regula erróneamente su glucosa se puede provocar una deficiencia de hierro en el feto, y se sabe que tanto esa deficiencia como la hipoxia produce daños en el cerebro en desarrollo.

Vía | La Voz
Foto | Infancia Hoy

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