Lupus

lupus eritematoso sistémico

El lupus eritematoso sistémico es una enfermedad de carácter crónico que generalmente afecta a los riñones, las articulaciones, la piel, el corazón, los pulmones, el hígado, el sistema nervioso y la sangre, aunque también puede afectar a cualquier otro órgano, pero en menor medida.

El lupus es una enfermedad autoinmune, es decir, el sistema inmunológico se convierte en un elemento agresor del propio cuerpo atacando a las células y produciendo severas inflamaciones. Como sabemos, el sistema inmunológico debería atacar a todos aquellos elementos patógenos que intentan acceder a nuestro organismo, pero en este caso se ve alterado por causas todavía desconocidas para los especialistas.

Se cree que la enfermedad es una reacción de hipersensibilidad fruto de tres mecanismos diferentes, aunque no se sabe a ciencia cierta. El primero alude a un desorden genético en el que varios genes se ven afectados como consecuencia de la herencia genética o por un defecto genético.

La segunda causa que se baraja que es de carácter medioambiental, se cree que los factores medioambientales pueden desencadenar el inicio de la enfermedad. Entre algunos de estos factores se encontrarían determinados fármacos (antidepresivos o antibióticos), padecer estrés extremo o haber estado expuesta a una infección, un exceso de rayos ultravioletas, etc.

Finalmente, la tercera causa podría ser una reacción a los medicamentos con los que se ha tratado de forma prolongada una enfermedad, se contemplan 40 posibles medicamentos desencadenantes del lupus, pero como hemos dicho antes, no hay nada en concreto.

El lupus eritematoso sistémico no es una de esas enfermedades con mucha incidencia, entre 4 y 250 casos por cada 100.000 personas, pero estas estadísticas varían en función del país. Las mujeres con edad fértil son un blanco mayoritario del lupus, pueden sufrir diversas complicaciones pero con el embarazo, estas pueden ser mucho más severas.

Durante los últimos años se han realizado distintos estudios, los últimos indicaban que el embarazo provocaba el aumento de los síntomas que antes hemos descrito y además el feto podría verse seriamente afectado. Sin embargo, nuevos estudios mostraron que el embarazo y el lupus eran una mala combinación y que incluso podía provocar la muerte de la futura mamá.

Es el caso del estudio que se realizó en el Centro Médico de la Universidad de Duke (Estados Unidos), los investigadores tomaron los datos de 18 millones de mujeres cuyo embarazo se situó entre los años 2000 y 2002. La conclusión que mostraba el estudio indicaba que el riesgo de muerte en una mujer embarazada que padeciera lupus aumentaba hasta 20 veces en comparación con una mujer con la misma enfermedad que no estuviera embarazada.

Una futura mamá que padezca lupus debe someterse a controles metódicos y exhaustivos que realizarán los obstetras, ginecólogos y reumatólogos. Es necesario un control minucioso y estar al tanto de cualquier pequeño síntoma o complicación para comunicárselo rápidamente a los especialistas por el bien de su salud y la del futuro bebé.

Todavía queda un largo camino de investigación sobre el lupus, sobre su causa y su curación, o al menos la minimización de síntomas y riesgos. Esperamos recibir prontas y halagüeñas noticias.

Más información | Wikipedia
Más información | Alua
Foto: pipahadesse

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