Los beneficios del consumo moderado de pescado en el embarazo pueden superar los efectos perjudiciales del mercurio

Según los resultados de una investigación desarrollada en Noruega, las mujeres embarazadas deben consumir pescado de forma moderada, ya que proporciona beneficios significativos en la descendencia mejorando las habilidades de lenguaje y comunicación en los niños. Recomiendan que no se evite el pescado y el marisco por miedo a los efectos perjudiciales del mercurio, ya que los beneficios superan significativamente los posibles riesgos.

Pescado en el embarazo

Según los resultados de un estudio realizado por expertos del Instituto Noruego de Salud Pública (FHI) que ha sido publicado en la revista científica Environment International, los beneficios del consumo moderado de pescado en el embarazo pueden superar los efectos perjudiciales del mercurio o metilmercurio. Como ya os hemos explicado anteriormente, este compuesto es el resultado de la metilación del mercurio en algas y bacterias que a su vez sirven de alimento a los peces pequeños, estos son presa de peces más grandes y dado que el metilmercurio no se puede eliminar del organismo, se aloja de por vida en los peces hasta que el ser humano los pesca y consume.

Según varios estudios, el metilmercurio supone un riesgo para el desarrollo fetal y en los niños puede provocar problemas neuronales, de ahí que se haya recomendado consumir especies pequeñas de peces, porque son las que tienen menos metilmercurio. Como hemos explicado, este elemento pasa de un pez a otro por la cadena trófica y cada uno de ellos lo acumula en su organismo, por lo que un pez más grande actúa como un contenedor y siempre tendrá mayor presencia de metilmnercurio. Por eso se recomienda evitar el consumo de especies grandes como el pez espada, el tiburón, la caballa rey o el blanquillo entre otras.

El caso es que los expertos, tras realizar el estudio, recomiendan que se haga un consumo moderado de pescado y marisco y que no se evite por miedo al mercurio, ya que este alimento contribuye a mejorar las habilidades de lenguaje y comunicación en los niños. Los expertos comentan que en niños de cinco años de edad, no han encontrado ninguna asociación negativa entre el consumo de pescado moderado en el embarazo y el lenguaje infantil y las habilidades de comunicación, comentan que incluso han encontrado asociaciones positivas que indican que el mercurio actúa como agente que favorece dichos efectos positivos.

Esto parece una contradicción, son muchos los estudios que advierten sobre el metilmercurio, algunos expertos incluso aseguran que hay que tener tolerancia cero, lo que implicaría dejar de comer pescado, algo que no es beneficioso, ya que se trata de un alimento que contribuye significativamente en el desarrollo fetal. Los responsables del estudio comentan que el secreto está en la moderación, no superar los 400 gramos de pescado semanales reporta beneficios, si este umbral se supera, es cuando el metilmercurio afecta de forma negativa.

En la investigación se analizaron los datos de 38.581 mujeres del estudio MoBa, de ellas, se seleccionaron 2.239 embarazadas, se tomaron muestras de sangre en la semana 17 del embarazo para medir los niveles de mercurio, paralelamente completaron un cuestionario sobre hábitos alimentarios a fin de poder conocer la ingesta de pescado y marisco. Posteriormente y cuando los niños cumplieron cinco años, los expertos calcularon las regresiones lineales entre las concentraciones de mercurio en la sangre, la exposición alimentaria al mercurio y la ingesta de mariscos con tres medidas de las escalas sobre el lenguaje y la comunicación de los niños.

Los resultados mostraron que el mercurio tenía un efecto negativo muy pequeño en comparación con los beneficios que ofrece el consumo de pescado pero en el contexto moderado, si se produce una alta sobreexposición su impacto puede ser muy negativo en los niños. Por tanto, se considera que es necesario estudiar con más profundidad la exposición prenatal al mercurio.

Los investigadores concluyen que desde la perspectiva de la salud pública, se debe recomendar a las mujeres embarazadas que incrementen el consumo de pescado y marisco, ya que los beneficios superan a los posibles riesgos. Este estudio parece contradecir los resultados de otros y da la impresión de que los datos pudieran estar sesgados, en todo caso, será necesario esperar a nuevas investigaciones que ratifiquen estos resultados, mientras, lo mejor es seguir las recomendaciones proporcionadas por las agencias de salud.

A través de este artículo publicado en la revista científica Environment International podréis conocer todos los detalles del estudio.

Foto | Victoria Reay

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