Los antidepresivos en el embarazo son seguros y no afectan a los recién nacidos

Según los resultados de una investigación estadounidense, los antidepresivos en el embarazo son seguros y no afectan a los recién nacidos de entre dos y cuatro semanas. Las conclusiones apuntan que algunos problemas de los bebés, como la irritabilidad, los trastornos del sueño o problemas respiratorios, entre otros, se asocian al parto prematuro y no a la ingesta de antidepresivos.

Depresión en el embarazo

Durante los últimos años se han realizado varios estudios sobre la ingesta de antidepresivos durante el embarazo, algunos han obtenido conclusiones desfavorables, como que puede incrementar el riesgo de autismo en los bebés o el riesgo de aborto, afectar a la actividad cerebral del feto, etc. Otros, en cambio, han apuntado que no existen riesgos, asegurando que no afectan al bebé. El caso es que se trata de un tema en el que no parece existir consenso, cada cierto tiempo aparece un estudio que determina su seguridad y otro que dice lo contrario.

Hoy conocemos una nueva investigación desarrollada por expertos de la Universidad de Northwestern (Estados Unidos) en la que se concluye que los antidepresivos en el embarazo son seguros y no afectan a los recién nacidos, al menos en las cuatro primeras semanas. Los investigadores comentan que no se detectaron signos de irritabilidad, problemas respiratorios, trastornos del sueño o problemas para alimentarse. El único factor que destacan y que se asocia a estos signos según sus conclusiones, es el parto prematuro.

Otros estudios han evaluado a los bebés durante un periodo de menos de dos semanas, pero este se centró en el periodo comprendido entre las 2 y 4 semanas de vida, este tiempo extra con respecto a anteriores estudios ha servido para determinar que algunos de los síntomas neonatales asociados, en principio, a la ingesta de antidepresivos, en realidad se asocian al parto prematuro. Los expertos comentan que muchas mujeres se preocupan por el uso de antidepresivos, ya que han oído que los problemas mencionados se asocian a su consumo, explican que es posible que al nacer se experimenten los problemas mencionados, pero este estudio demuestra que estos síntomas tienen una duración corta y se asocian, sobre todo, al parto prematuro.

En la investigación se analizó a 214 mujeres que acababan de ser madres, se dividieron en tres grupos, las que tomaron un antidepresivo inhibidor de la serotonina, las que tenían depresión pero no siguieron un tratamiento, y las que no tenían ningún trastorno y no tomaron antidepresivos. En el periodo de estudio de los bebés de los tres grupos de madres, todos tenían similares tasas de los signos antes descritos, irritabilidad, problemas respiratorios, trastornos del sueño o problemas para alimentarse, afectando a tres de cada diez bebés.

Se identificó como factor de riesgo el parto prematuro, provocando en los bebés el síndrome de discontinuación neonatal, trastorno en el que los bebés se muestran inquietos y nerviosos, pueden tener temblores y lloran excesivamente. Los expertos esperan que los resultados de su investigación sirvan para tranquilizar a las futuras madres sabiendo que si el bebé sufre alguno de los problemas descritos, no se debe al tratamiento con antidepresivos.

Como comentábamos al principio, sobre este tema se han realizado varios estudios, y lo que unos afirman, lo desmienten otros y viceversa. Por tanto, será interesante esperar a nuevos estudios que, o bien ratifiquen estos resultados, o bien demuestren lo contrario, ya que no es la primera vez que se termina cuestionando un estudio por no seguir los procedimientos científicos establecidos. Otra cuestión es quién ha subvencionado el estudio (no se especifica si es independiente o está subvencionado), ya que si detrás de este trabajo estuviera la industria farmacéutica, se podría alegar conflicto de intereses.

Podéis conocer todos los detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la página web de la Universidad de Northwestern, y en este otro publicado en la revista científica Journal of Clinical Psychiatry.

Foto | Lillian Vasquez

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...