Los alimentos enriquecidos con ácido fólico reducen el riesgo de anomalías cardíacas en los bebés

Una investigación canadiense demuestra que los alimentos enriquecidos con ácido fólico reducen el riesgo de anomalías cardíacas en los bebés. Según sus conclusiones, los países deberían introducir la medida de forma obligatoria, ya que con ello se garantizaría que las futuras mamás toman la cantidad de suplemento que necesitan, siendo una inversión de futuro para la salud.

Ácido folico

El año pasado os hablábamos de una investigación en la que se concluía que una dieta saludable antes del embarazo, reducía el riesgo de que los bebés pudieran sufrir diferentes anomalías cardíacas, concretamente defectos cardíacos septales conotruncales y auriculares. Pues bien, además de la dieta, es importante tener en cuenta el ácido fólico, según una nueva investigación, los alimentos enriquecidos con ácido fólico reducen el riesgo de anomalías cardíacas en los bebés.

La investigación ha sido llevada a cabo por expertos de la Universidad de Columbia Británica (UBC, Canadá) y según sus resultados, gracias a que las madres que suplementaron su dieta con alimentos enriquecidos con ácido fólico, se redujo en un 11% el número de bebés que nacieron con este tipo de defectos. Se trata de otra razón más que respalda la importancia y necesidad de tomar los suplementos de ácido fólico durante el embarazo. Los expertos explican que esta vitamina es necesaria para la división celular y el crecimiento del futuro bebé, siendo su limitación consecuencia de diferentes problemas de salud y defectos congénitos en el bebé.

Los investigadores explican que desde el año 1998, en Canadá se enriquecen con ácido fólico la pasta y diferentes tipos de harina a fin de poder asegurar que las mujeres reciben la cantidad necesaria. Sin embargo, en Europa este tipo de fortificación no se lleva a cabo, salvo en el Reino Unido, país en el que se recomienda pero de forma voluntaria. En este sentido merece la pena retomar la lectura de este post en el que hablábamos de una investigación para conocer cuáles son las recomendaciones que se proporcionan en distintos países sobre los suplementos de ácido fólico, antes del embarazo y durante el embarazo. Los resultados mostraban una gran disparidad de criterios, algo que resulta difícil de entender conociendo los resultados de las diferentes investigaciones que se han realizado sobre la importancia del ácido fólico.

Otros países como Irlanda, también introdujeron de forma voluntaria la fortificación de alimentos con este suplemento, sin embargo, y a medida que ha ido pasando el tiempo, parece que muchos fabricantes de alimentos han abandonado esta medida. Curiosamente, y de forma paralela, en ese país se ha experimentado un aumento de los defectos del tubo neural en los bebés, lo que debería obligar a plantear a su gobierno aplicar la medida con carácter obligatorio. No todos los países son reacios a seguir la fortificación voluntaria, se puede citar Suiza, allí se pueden encontrar hasta 250 productos alimentarios que se comercializan y que están enriquecidos con ácido fólico.

Volviendo al estudio, los expertos analizaron los datos correspondientes a 5.901.701 bebés recién nacidos y mortinatos de Canadá en un periodo comprendido entre el año 1990 y el año 2011. Se diagnosticaron 72.591 defectos cardiacos congénitos en el nacimiento y a lo largo de la infancia, paralelamente se comparó la incidencia de las enfermedades coronarias antes y después del año 1998, fecha en la que como hemos indicado, se introdujo la obligación de enriquecer con ácido fólico los alimentos antes descritos.

Tras descartar variables como la edad materna, sufrir diabetes mellitus antes del embarazo, preeclampsia, tener un parto prematuro o un parto múltiple, etc., se pudo cuantificar el efecto de la fortificación de alimentos con ácido fólico en las enfermedades del corazón en unos 67.000 nacimientos. Se constató que el suplemento en los alimentos había reducido en un 27% las anomalías en la salida del corazón, un 23% en el estrechamiento de la aorta y un 15% en los soplos del corazón.

Esto demuestra lo eficaz que es este suplemento para reducir el riesgo de anomalías cardíacas, que sumado a otros efectos beneficiosos, debería obligar a los Gobiernos a introducir la fortificación de forma obligatoria. No basta con ofrecer recomendaciones o introducir la medida con carácter voluntario, ya que se demuestra que no es tan efectivo como la introducción obligatoria, esta es una inversión en salud que se debe considerar forzosamente.

Podéis conocer más detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la revista científica Circulation.

Foto | Jan Krutisch

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