Listeriosis

Infección por listerina

La listeriosis es una infección causada por la bacteria Listeria monocytogenes, un microorganismo peligroso asociado a la contaminación alimentaria. Una infección por listeriosis puede ser provocada por la ingesta de alimentos poco cocinados o crudos que no se han higienizado adecuadamente, alimentos susceptibles de ser contaminados por la bacteria son las verduras, la leche cruda, las carnes mal cocinadas, etc.

La listeriosis no es una infección muy común y suele afectar con más facilidad a los denominados grupos de riesgo formados por niños, ancianos y mujeres embarazadas, personas cuyo organismo posee un sistema inmunológico menos efectivo, recordemos que en el caso de las futuras mamás, el organismo baja el nivel de sus defensas para facilitar el desarrollo fetal. Las futuras mamás tienen hasta 20 veces más posibilidades de padecer listeriosis que una persona adulta sana, algo que obliga a extremar las precauciones con los alimentos.

El periodo de incubación de la listeriosis es de unas cinco semanas, por lo que resultará complicado que se pueda determinar el origen de la infección. Cuando una mujer embarazada padece la infección, el riesgo de que la bacteria se transmita al feto a través de la placenta es elevado, la bacteria infecta el líquido amniótico y el feto contrae la infección a través de las degluciones de líquido amniótico que realiza. Otro medio por el que la infección podría alcanzar al feto es a través del canal de parto.

Los síntomas de la listeriosis son parecidos a la gripe, dolores de cabeza, dolor de estómago, escalofríos, pérdida del equilibrio… pero en el caso del embarazo, los riesgos son añadidos, se puede producir un aborto incluso en un embarazo a término, o el nacimiento del bebé sufriendo septicemia, una infección bacteriana que causa hipotermia, descenso de la presión arterial, problemas en la coagulación de la sangre, problemas neurológicos… en algunos casos incluso puede provocar la muerte del bebé.

Como sabemos, los fármacos no son recomendables durante el embarazo y siempre deben ser prescritos por el médico. La listeriosis puede tratarse con antibióticos, pero es preferible adoptar las medidas preventivas oportunas a fin de no contraer la infección. Las medidas son sencillas, basta con mantener unas pautas higiénicas adecuadas durante la manipulación de los alimentos, lavarlos bien y cocinarlos adecuadamente.

Recuerda que ante cualquiera de los síntomas descritos, será necesario acudir al especialista cuanto antes para determinar si se ha producido una infección por listeriosis o si por el contrario, los síntomas se encuentran sujetos a otro tipo de dolencia.

Vía | Todobebé
Foto | AdamSelwood

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