Las propiedades del calostro

Como paso previo a la producción de leche, las glándulas mamarias preparan y segregan una sustancia a la que llamamos calostro. El calostro es una sustancia muy importante ya que aporta al recién nacido proteinas, anticuerpos, vitaminas y calorías que le vendrán muy bien como paso previo a la leche materna. Aunque pueda parecer un tanto molesto, el calostro es totalmente normal y muy necesario en los primeros días de nuestro bebé.

Muy importante durante las primeras 48 horas del recién nacido

Como paso previo a la producción de leche, las glándulas mamarias preparan y segregan una sustancia a la que llamamos calostro. De esta manera, si observamos que las mamas expulsan un líquido amarillento y espeso no hemos de preocuparnos, pues forma parte de todos los cambios que se producen en el pecho de una embarazada hasta llegar al amamantamiento. El calostro es una sustancia muy importante ya que aporta al recién nacido proteinas, anticuerpos, vitaminas y calorías que le vendrán muy bien como paso previo a la leche materna. En ocasiones el calostro empieza a aparecer unos días antes de dar a luz y, en otras, hay que esperar al nacimiento del bebé.

Durante las primeras 48 horas de vida del recién nacido, el calostro suele ser muy importante. Aunque veas que solo segregas unas cuantas gotas, éstas son suficientes para aportar lo que el niño necesita. Es más, el calostro ayuda a que éste prepare su primera caca, llamada meconio. Por lo tanto, y para facilitar este trance, es usual que se amamante a la criatura durante la primera hora después de nacer. Durante estas 48 horas, el niño tendrá hambre continuamente, por lo que se le debe dejar comer a su libre albedrío.

Los pechos de toda mujer embarazada sufren cambios durante la gestación

Poco a poco el calostro se irá volviendo menos amarillento y más líquido, lo que indica que estamos en el proceso de la bajada de la leche, el momento de transición en el que empieza el amamantamiento propiamente dicho, con leche materna. Durante los primeros treinta días, es normal que el niño demande leche cada dos o tres horas, tanto por el día como por la noche. Hacia finales del segundo mes la madre puede relajarse un poco, ya que las tomas se espacian unas tres o cuatro horas. Sin embargo, debes aprender a descifrar las señales que te lanza tu hijo, ya que este horario no es para nada estricto. No te preocupes por ello, madre e hijo pronto empiezan a aclimatarse el uno al otro y a entenderse mutuamente.

Los cambios que puede experimentar el pecho de una embarazada son muchos. En lo referente al calostro, es normal que salga por sí solo sin que la mujer se de cuenta. Ello ocurre en ocasiones de manera espontánea, al masajear las mamas o durante la excitación sexual debido al endurecimiento de los pechos. Aunque pueda parecer un tanto molesto, el calostro es totalmente normal y muy necesario en los primeros días de nuestro bebé.

Fuentes: Nacersano.org, Planetamama.com

Lactancia por Daquella Manera en Flickr

Futura mamá por haleyface en Flickr


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