La obesidad es heredada por los bebés a través del ADN mitocondrial

herencia genética

Según una investigación realizada por Ciberobn (Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición), existe una relación entre el ADN mitocondrial y la obesidad, es decir, la obesidad es heredada por los bebés a través del ADN mitocondrial. Hay que discernir entre el núcleo celular que contiene los genes de ambos progenitores y el genoma mitocondrial que exclusivamente es heredado de las madres.

Una de las claves de la obesidad se encuentra encerrada en el genoma o ADN mitocondrial, se trata de un material genético presente en las mitocondrias, orgánulos responsables de la actividad energética celular. Al parecer, este ADN se transmite exclusivamente a través de las madres, y dependiendo de su carga quemará más o menos energía, lo que se traduce en mayor o menor obesidad.

Este descubrimiento explicaría por qué una persona que come mucho puede mantener su peso apenas sin esfuerzo y otras en cambio, incluso comiendo menos, tienden a aumentar su peso. La actividad de las mitocondrias estaría implicada en la ingesta alimentaria y en el modo en el que se quema la energía. Los investigadores han demostrado que la herencia genética que reciben los bebés de ambos progenitores influye, pero tiene mucho más peso la herencia del genoma mitocondrial recibido a través de la madre.

Los investigadores concluyen que son varios los factores que predisponen a la obesidad desde la concepción de un bebé, pero la herencia del genoma mitocondrial será el factor detonante que incremente las posibilidades de engordar o mantener la línea. A menor herencia de ADN mitocondrial, menor será la capacidad de quemar grasas, en cambio, cuanto mayor sea esta herencia con más efectividad se quemarán las grasas y por tanto se reducirán las posibilidades de sufrir sobrepeso y obesidad.

¿Por qué el ADN mitocondrial sólo se recibe de la madre?, al parecer, cuando un espermatozoide fecunda el óvulo, penetra el núcleo con el ADN, pero como sabemos, la cola y el citoplasma se quedan fuera del óvulo, es precisamente en estos elementos donde se encuentra el ADN mitocondrial del padre. Evidentemente dentro del cigoto sólo estarían presentes las mitocondrias propias del óvulo, es decir las maternas. En este sentido, hay que decir que algunos estudios apuntan a que algunas mitocondrias del padre si llegan a introducirse en el óvulo, pero en este campo todavía son necesarios nuevos estudios que esclarezcan definitivamente si este hecho es real.

El descubrimiento dará paso a nuevas investigaciones para tratar de desarrollar fármacos que promuevan el incremento de ADN mitocondrial como una herramienta eficaz para prevenir el sobrepeso y la obesidad. Hay que decir que los especialistas aseguran que será un trabajo largo y complicado, pero puede ofrecer unos resultados muy positivos. Posiblemente estos hallazgos sean incluidos en un futuro en la denominada nutrigenética o dieta del ADN, recordemos que esta ciencia trata de encontrar la dieta más adecuada para cada persona basándose en su información genética y las necesidades nutricionales contempladas en ella.

Quizá en un futuro no muy lejano, la obesidad pueda prevenirse desde el momento de la concepción conociendo cual ha sido la herencia genética mitocondrial recibida por el feto y adoptar las medidas oportunas para contrarrestar una herencia genética mitocondrial reducida. Puedes conocer más detalles del estudio a través de la revista científica Obesity.

Vía | Antena 3
Foto | Ivoryelephantphoto graphy

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