La exposición del mercurio en el embarazo asociado al TDAH de los niños

Metilmercurio

Aproximadamente un 10% de los niños de todo el mundo sufren TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad), enfermedad que se caracteriza por ser un síndrome conductual o alteración del comportamiento según los estímulos externos que reciben. No existe una relación entre la enfermedad y el nivel socioeconómico, la raza o la zona geográfica, tampoco se conocen con total precisión las causas que provocan el síndrome, aunque sí que se trata de factores biológicos, una relación entre determinadas lesiones cerebrales que se causaron durante el embarazo y la aparición de la enfermedad. En este sentido es interesante destacar un estudio llevado a cabo por la Universidad de Boston y el Hospital de Brigham, en sus conclusiones se destaca la relación entre la exposición del mercurio en el embarazo y la aparición del TDAH en los niños.

Según los expertos, la exposición a determinados niveles de mercurio durante la gestación incrementa el riesgo de que los niños sufran Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad. Uno de los alimentos que pueden aportar metilmercurio a las futuras mamás es el pescado, pero antes sería interesante saber por qué el pescado contiene este elemento perjudicial. El mercurio es un metal muy volátil fruto de las actividades industriales humanas, este es transportado por la acción del medio ambiente a los medios acuáticos depositándose en el fondo, posteriormente, las algas y bacterias realizan el denominado proceso de metilación convirtiendo el mercurio en metilmercurio, una potente toxina muy peligrosa. Los peces pequeños se alimentan de estas algas y bacterias con su carga letal, a su vez estos sirven de alimento a otras especies de peces mayores. Cuanto más grande es el pescado mayor es su contenido de metilmercurio en su organismo, se podría decir que son grandes contenedores de esta sustancia.

Los investigadores indican que el consumo de pescado durante el embarazo reduce el riesgo de que los niños sufran TDAH, claro, nos enfrentamos a una dualidad, ya que por otro lado también puede ser el alimento que favorezca la aparición del síndrome debido al metilmercurio que contiene el pescado. En este sentido se hace especial hincapié en comer especies de pescado que sean pequeñas, ya que el contenido de esta toxina es muy bajo y no afectaría al futuro bebé, en cambio, consumiendo especies más grandes se produce el efecto inverso. Recordemos que el año pasado se aconsejaba que las futuras mamás no comieran atún o pez espada durante el embarazo precisamente por esta razón.

Pero no se debe englobar a todas las especies marinas, los investigadores indican que las especies pequeñas son aptas y aportan numerosos beneficios para el desarrollo del feto, uno de ellos la prevención de sufrir TDAH, ya que el contenido en metilmercurio es reducido y no supone ningún riesgo. A raíz de las alertas que se han generado en algunos países industrializados y ante los temores suscitados, algunas futuras mamás prefieren evitar el pescado para garantizar la salud de los futuros bebés, pero es un error no consumir pescado (el que hemos indicado) ya que sus nutrientes son muy valiosos para el desarrollo fetal, como decíamos es una dualidad pero está bien diferenciada, basta con elegir las especies pequeñas de pescado.

Los investigadores apuntan que las mujeres embarazadas tienen que saber lo beneficioso que es el pescado para el desarrollo cerebral fetal y la prevención del TDAH, pero también tienen que tener muy claro qué especies pueden consumir para evitar el peligro de esta potente toxina. La relación del mercurio en el embarazo y el TDAH de los niños es evidente, en la investigación se analizó a 400 recién nacidos entre los años 1993 y 1998. Tras el nacimiento de los bebés, se procedió a tomar muestras del cabello de las madres para conocer la cantidad de la toxina presente en el cuerpo, también se proporcionó a las madres un cuestionario en el que debían indicar cuál fue su promedio de consumo de pescado durante las semanas del embarazo.

Al cabo de ocho años, los especialistas realizaron las oportunas pruebas para determinar si los niños tenían un patrón de comportamiento normal o relacionado con el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad. Tras cotejar los resultados de madres e hijos, se llegó a la conclusión de que cuanto mayor era el nivel de metilmercurio en las madres, mayor era el riesgo de sufrir TDAH. Del mismo modo, se constató que aquellas madres que consumieron pescado dos veces por semana, siendo especies pequeñas, tenían un nivel más reducido de la toxina y el riesgo de TDAH era mucho menor.

Conclusión, el pescado es muy beneficioso pero dada la contaminación de los mares, hay que elegir las especies pequeñas y consumir una o dos veces una ración de pescado por semana. Puedes conocer más detalles de la investigación a través del artículo de la revista Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine.

Foto | Jlastras

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