La deficiencia de hierro en el embarazo puede aumentar el riesgo de depresión

Según los resultados de una investigación canadiense, la deficiencia de hierro en el embarazo podría guardar relación con el riesgo de sufrir depresión. El estudio es limitado y tiene factores de confusión, pero los investigadores consideran que los resultados obtenidos son sólidos y sirven para preparar un nuevo estudio de mayor envergadura.

Depresión prenatal

Hoy conocemos una investigación realizada por expertos de la Universidad de Toronto y la Universidad McMaster (ambas de Canadá) en la que se concluye que la deficiencia de hierro en el embarazo puede aumentar el riesgo de depresión. Se trata de un estudio retrospectivo en el que los investigadores analizaron los datos de las mujeres embarazadas que visitaron la WCHH (Women’s Health Concerns Clinic) entre el año 2009 y 2016.

Durante ese periodo, la Women’s Health Concerns Clinic era la principal clínica de salud para mujeres dedicada al tratamiento de trastornos del estado de ánimo y la ansiedad durante el periodo perinatal. Los expertos revisaron y analizaron los datos de 142 mujeres que visitaron la clínica y que tenían edades comprendidas entre los 18 y los 25 años, a estas mujeres se les pidió completar el cuestionario de la Escala de Depresión de Post-Parto de Edimburgo (EDPS), un test que permite detectar el grado de ansiedad y depresión.

Se les extrajo una muestra de sangre para realizar un análisis de la ferritina sérica, un marcador biológico del almacenamiento de hierro, el mismo día que cumplimentaron el cuestionario. Al cotejar y contrastar los datos se observó que el 31% de las mujeres tenían deficiencia de hierro, las mujeres que tenían mayor deficiencia de este mineral obtuvieron una puntuación más elevada en el cuestionario indicado en comparación con las mujeres que tenían un nivel correcto de hierro.

A raíz de los resultados obtenidos se sugiere que existe un vínculo entre la deficiencia de hierro y la depresión prenatal, estos resultados se mantuvieron incluso después de ajustar posibles variables de confusión, lo que lleva a pensar que la deficiencia de hierro es un factor de riesgo para sufrir depresión durante el embarazo. Claro, que existen varias limitaciones en el estudio y así lo reconocen los investigadores, se ha estudiado a una población específica, el estudio tiene naturaleza retrospectiva, lo que deja abierta la posibilidad de causalidad inversa, es decir, la depresión prenatal conduce a la deficiencia de hierro, en vez de lo contrario.

Otra cuestión es haber utilizado el cuestionario de la Escala de Depresión de Post-Parto de Edimburgo, se considera que es preferible una entrevista con un especialista que arroje un diagnóstico formal para la depresión. Otro posible error es no haber tenido en cuenta el estado nutricional de las mujeres durante el embarazo, como sabemos, el hierro puede ser un indicador de una buena o mala nutrición.

A pesar de todos estos inconvenientes, se considera que los hallazgos son consistentes y van en consonancia con otras investigaciones realizadas que mostraban que existía una conexión entre la deficiencia de hierro y la depresión en mujeres embarazadas y en la población en general. Por tanto, será necesario realizar nuevos estudios en esta línea tomando una muestra mayor de mujeres embarazadas y evitando los factores de conclusión. Podéis conocer más detalles del estudio a través de este artículo publicado en la revista científica Journal of Obstetrics and Gynecology Canada.

Foto | Arkansas ShutterBug

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