La amniocentesis

La amniocentesis

La amniocentesis es una prueba que se suele hacer en el segundo trimestre de embarazo,  que consiste en extraer una pequeña muestra del líquido amniótico  (unos 20 mililitros) que rodea al feto para examinarlo, diagnosticar o descartar la presencia de defectos cromosómicos o genéticos. Es una prueba bastante rutinaria que se realiza si el doctor sospecha de algún problema en el feto o si la mujer es mayor de 35 años para asegurarse el buen desarrollo del embarazo.

La amniocentesis se realiza en el segundo trimestre ya que el volumen del líquido amniótico del útero es de 150-250 ml por lo que se puede extraer sin muchos peligro 15-30ml de líquido para realizar las pruebas. La amniocentesis conlleva un pequeño riesgo de aborto espontáneo por lo que los médicos para realizarla tienen en cuenta una serie de factores;

  • Edad de la madre, cuanto mayor sea la madre más peligro hay de que exista un defecto congénito, el trastorno más común es el Síndrome de Down, entre 20 y 30 años de la madre suele aparecer 1 de cada 1.250 niños, si tiene 35 años suele ser 1 de cada 400 mientras que las probabilidades aumentan si se tiene cerca de los cuarenta años que es 1 de cada 100, con 45 años o más suele ser 1 de cada 30 niños.
  • Un hijo o un embarazo anterior con un defecto congénito, si la mujer ya ha tenido un hijo con una anomalía cromosómica o defecto congénito se le indicarán una serie de pruebas prenatales en embarazos posteriores.
  • Cuando en las pruebas de detección precoz se ha visto algún tipo de anomalía, aunque sí es cierto que la mayoría de niños a los que se les ha detectado alguna anomalía en las pruebas de detección precoz han nacido sanos.
  • Ante antecedentes familiares de defectos congénitos, trastornos genéticos como fibrosis quística o síndrome de cromosoma X frágil.

La amniocentesis se efectúa con un ultrasonido para localizar al feto, la placenta y los sacos de líquido amniótico para tomar una muestra. Limpia el abdomen de la mujer con una solución antibacteriana mientras está recostada, y guiándose por medio del ultrasonido introduce una aguja larga por el abdomen hasta el útero para llegar al líquido amniótico, después de obtener la muestra comprobará que los latidos del feto sean normales, se efectúa en unos diez minutos y la aguja no permanece dentro de la bolsa más de 20 segundos. La mayoría de las mujeres afirma que es un proceso no doloroso, algunas dicen notar calambres y manchado o pérdida de líquido amniótico después del procedimiento. Se mandará reposo durante el resto del día a la paciente.

Foto| Leah-Anne Thompson

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