Frutos secos en el primer trimestre del embarazo para un mejor desarrollo neuropsicológico en la descendencia

Una investigación realizada por ISGlobal concluye que el consumo de frutos secos durante el primer trimestre del embarazo, contribuye a un mejor desarrollo neuropsicológico en la descendencia. Así se demuestra tras cotejar el consumo de frutos secos de las madres participantes en el estudio, y los resultados de las pruebas realizadas a los niños.

Desarrollo infantil

Según los resultados de un estudio desarrollado por expertos del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), consumir frutos secos en el primer trimestre embarazo favorecería un mejor desarrollo neuropsicológico en la descendencia. En este estudio los expertos trabajaron con más de 2.200 parejas formadas por madres e hijos que participan en el Proyecto INMA-Infancia y Medio Ambiente, los investigadores obtuvieron la información relativa a la ingesta de frutos secos a través de un cuestionario sobre los hábitos de alimentación de las madres, concretamente durante el primer y último trimestre del embarazo.

El desarrollo neuropsicológico de la descendencia se evaluó a través de diferentes tests validados internacionalmente que fueron realizados cuando los niños cumplieron 18 meses, 5 años y 8 años de edad. Según los resultados, los niños y niñas del grupo de madres que consumieron la mayor cantidad de frutos secos durante el primer trimestre del embarazo, obtuvieron mejores resultados en los test realizados para determinar la capacidad de atención, la función cognitiva y la memoria de trabajo. Estos resultados hacen interesante recomendar a las mujeres que consuman más frutos secos en el embarazo, además de estos beneficios, hay que recordar que aportan al organismo nutrientes de calidad, son saciantes y forman parte de una dieta saludable.

Los expertos comentan que se trata del primer estudio que analiza los posibles beneficios de la ingesta de frutos secos durante el embarazo en relación al neurodesarrollo de la descendencia a largo plazo. Durante el desarrollo fetal, el cerebro experimenta una serie de procesos complejos y la dieta de la madre, es un factor determinante para que se lleve a cabo un neurodesarrollo adecuado. Recordemos que la dieta materna influye en el desarrollo de los bebés, condiciona la salud de la descendencia, afecta a la inmunidad de los bebés… en definitiva, es una parte muy importante en el correcto desarrollo fetal y, en parte, de ella depende que los niños y niñas gocen de buena salud a lo largo de la vida.

Los investigadores tuvieron en cuenta la ingesta de nueces, almendras, cacahuetes, piñones y avellanas, consideran que los efectos beneficiosos encontrados se deben al contenido en ácido fólico y ácidos grasos esenciales, nutrientes que se acumulan sobre todo en los tejidos nerviosos y principalmente en las áreas frontales del cerebro relacionadas con la memoria y las funciones ejecutivas. Estos beneficios se observaron en las mujeres que consumieron una media semanal de algo menos de tres raciones de 30 gramos de frutos secos, cantidad inferior a la recomendada por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, que recomienda entre 3 y 7 raciones semanales.

Como decíamos, también se analizaron los efectos de la ingesta de frutos secos en el tercer trimestre del embarazo, aunque en este caso se determinaron mínimas o nulas asociaciones con el desarrollo neuropsicológico. Esto es lógico teniendo en cuenta que el mayor proceso de desarrollo se produce en el primer y segundo trimestre del embarazo. De todos modos y dado que se trata del primer estudio que aborda esta relación, los expertos consideran que hay que ser prudentes y esperar a que nuevos estudios ratifiquen los resultados. Podéis conocer más detalles de este trabajo a través de la página de ISGlobal.

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